Por: Nelson de la Rosa Rodríguez
Era el domingo 7 de diciembre de 2008, todavía se escuchaban los ecos de la victoria, la noche antes, del filipino Manny Pacquiao por nocaut técnico en el octavo asalto frente al estadounidense Oscar de la Hoya, en la Arena Garden del hotel casino MGM Grand, y en Puerto Rico, un caballo dominicano estaba a punto de entrar en la historia para siempre.
Ese domingo el Hipódromo Camarero, en Carolina, PR, fue el escenario donde un caballo dominicano ganó por primera vez el Clásico del Caribe. Esa es la historia que contamos hoy.
Para la ocasión se presentaron 13 contendientes en representación de Puerto Rico, Panamá, México, Jamaica, Venezuela y la República Dominicana, que lo hizo con el caballo SICOTICO, montado por Joel Rosario, y entrenado por el miembro del Pabellón de la Fama de la Confederación Hípica del Caribe, Eugenio Deschamps, conocido como “El Monstruo” y nacido en la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Precisamente el caballo quisqueyano y la yegua boricua “Defensora” eran los máximos favoritos. En juego estaba además una bolsa de 300 mil dólares.
En la apertura salió delante el caballo jamaicano “Alsafar” mientras “Psicótico” y otros 3 ejemplares se disputaban el segundo puesto, historia repetida en la segunda vuelta.
En una táctica excelente Joel Rosario se dedicó, más que a exigir, a motivar a Sicótico, cual corredor de fondo que se mantiene en el pelotón esperando su oportunidad. Y mientras otros se alternaban la punta de carrera, el dueto hombre-caballo se mantenía al acecho.
Entrando en la recta final el mexicano “Antares” y la local “Defensora” parecían inalcanzables. Incluso esta última logró despegarse con más de un cuerpo de ventaja.
Sin embargo, sorpresivamente, el jinete Joel Rosario cambió del carril externo al centro de la pista, comenzando a castigar con el foete a la derecha y desarrollando un violento ritmo que culminó con el contundente triunfo que hizo vibrar a los cientos de dominicanos presentes en el hipódromo “Camarero” y los miles que disfrutaron la carrera vía simulcasting en el hipódromo “V Centenario”, en las agencias hípicas y en los hogares criollos.
El recorrido de 1.800 metros duró 1 minutos y 52 segundos y constituyó una excelente marca. En segundo lugar, terminó “Cristal de Oro” y “Defensora” en el tercero, mientras el mexicano “Antares” terminó cuarto.
En la ceremonia de premiación, los propietarios de Sicótico, Manfred Codik y José Singer, también recibieron trofeos.
“Fue un trabajo en equipo”, aseguró entonces el entrenador Deschamps dando mérito a el veterinario Junior Deschamps, a Vladimir Reyes, su mozo de cuadra y herrero y a Juan Jiménez, su asistente.
Tal actuación, entre muchas otras, le reportó a “Sicótico”, no solo el primer lugar en la contienda, sino que dos años más tarde, le garantizó la entrada al Salón de la Fama del Hipismo del Caribe. De hecho, hasta la fecha ningún otro caballo dominicano ha podido imponerse en la cita regional.
En nuestro próximo espacio, les traeré más detalles de otras historias, esas que, por ser tan grandes, se convierte en Momentos de Gloria.



