Ha habido decenas de miles de jonrones conectados en el legendario Wrigley Field, actual casa de los Cachorros de Chicago. El primer bambinazo en este parque de 106 años de antigüedad lo dio Art Wilson en 1914 para las Ballenas de Chicago.
Y, por supuesto, se han conectado una gran cantidad de memorables batazos de vuelta entera desde entonces: El dominicano Sammy Sosa quebró la ventana de un apartamento con un cañonazo de oro en 1996, Kris Bryant disparó un estacazo de 495 pies contra la pizarra gigante del estadio en 2015, el puertorriqueño Roberto Clemente pegó un batazo de 510 pies que burló la pizarra del jardín central y cayó en un estacionamiento de una gasolinera abandonada. No hay video, pero existe un alucinante mapa de Bleed Cubbie Blue. El tablazo de Clemente aterrizó en el área marcada con una «C».
Pero los dos batazos más absurdos en Wrigley, que desafiaron la física y que están documentados en video, tienen que ser el prodigioso cañonazo de Dave Kingman el 17 de mayo de 1979.
Y el misil de Glenallen Hill que desafió la gravedad en 2000.
Bambinazo descomunal de Hill
¿Cuál ha sido el mejor? Usted decida.
Vía:MLB



