Por Kevin Cabral
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El miércoles, Cristopher Sánchez quebró una marca de los Phillies de Philadelphia que había sido establecida hace 115 años. En la llamada “Era de la Pelota Muerta”. Cuando aún el promedio de carreras limpias no se utilizaba como estadística para medir la efectividad de un lanzador.
El zurdo dominicano está en medio de una racha histórica que ahora va por 44.2 entradas consecutivas sin permitir carreras y que le permitió sacar de los libros de récords de su equipo al inmortal Grover Cleveland Alexander, quien en 1911 había trabajado 41 episodios sin que le pisaran el plato.
Fue llamativo escuchar a Don Mattingly, dirigente de los Phillies, decir “uno no espera que él permita carreras”. Declaraciones de un hombre parco en su expresión y no inclinado a utilizar superlativos.
Para poner este logro en contexto, el romanense necesita tirar 3.1 entradas sin permitir anotaciones en su próxima apertura para lograr la tercera racha más larga de todos los tiempos. Los únicos que quedarían delante del nuestro: Orel Hershiser (59 innings consecutivos sin permitir anotaciones) y Don Drysdale (58.2), ambos exponentes icónicos en la industria gracias a destacadas carreras, pero también al impacto de las cadenas “scoreless” que tejieron.
Los otros lanzadores con rachas superiores a las de Sánchez desde 1920 son Bob Gibson, quien lanzó 47 ceros sucesivos en 1968, Zack Greinke (45.2 innings en blanco en 2015), Carl Hubbell (45.1 IP en 1933) y Sal Maglie (45 en 1950).
Así las cosas, la próxima salida del dominicano pautada para inicios de la próxima semana, será muy significativa en términos del sitial donde podría colocarse.
La racha de Sánchez inició el pasado 30 de abril, cuando tiró cinco entradas en blanco luego de permitir dos carreras en el primer capítulo contra los Gigantes de San Francisco. Desde que inició mayo, las oportunidades para anotar de los oponentes han sido inexistentes.
Ocho entradas sin carreras contra los Atléticos el 5 de mayo, siete frente a Colorado cinco días después, blanqueada de 13 ponches sin boletos frente a los Piratas el 16, ocho ceros contra Cleveland el 22 y los siete en blanco en San Diego hace un par de días.
Es interesante que Hershiser y Sánchez son los únicos dos abridores a tiempo completo que han logrado navegar un mes completo sin permitir carreras. ¿Y qué decir de las proporciones del dominicano en mayo? Cinco salidas, 39 entradas, cero carreras, 45 ponches, tres bases por bolas. De locura. Como lo es el hecho de que en todos esos juegos ha trabajado por lo menos siete entradas.
Es cierto que la lucha por el Premio Cy Young de la Liga Nacional está sumamente competitiva. Pero el esbelto zurdo de la parte oriental del país tiene que estar a la cabeza de la lista.



