Domingo Ureña, propulsor deportivo y Cultural de Santiago lamento por La crisis que atraviesan las organizaciones deportivas y culturales llamadas “Clubes” y que hoy conmemoramos su día nacional, en recordación a los cinco mártires del club Héctor J. Díaz, quienes junto a otros valiosos Jóvenes fueron asesinados en el gobierno del doctor Joaquín Balaguer.
En ese momento los jóvenes agrupados en asociaciones y Clubes, luchaban a favor de las reivindicaciones sociales, culturales y deportivas de sus comunidades. Siendo estas instituciones el fomento de la responsabilidad, y el empoderamiento adecuándola al bien común. Además de solidarios y participativos.
Domingo Ureña dijo que el movimiento Clubistico como el deportivo en los barrios y comunidades, pasan por una gran crisis y poco a poco tienden a su desaparición, ya que se dejaron suplantar por organizaciones con objetivos y metas diferentes, convirtiéndola en ONG, donde se benefician dos o tres personas con una empresa personal. Abandonando su rol y el desarrollo de los jóvenes y el deporte.
Ureña indicó que los clubes bien dirigidos son el mejor instrumento para atraer a los jóvenes e inculcarle los valores y el respecto ciudadano. También el orgullo de su comunidad, existe también un compromiso como valores primario que es la ética y la moral como ejemplo disciplinario de la organización, y que se ha perdido en nuestra sociedad.
La falta de apoyo del sector privado y ni hablar del área gubernamental, quienes tienen la responsabilidad de fomentar la practica del deporte y la cultura a través de los ministerios de Deportes, Juventud, Cultura, La Mujer e Interior y Policía. Aportando del presupuesto que se le aprueba todos los años una parte en el rescate de estas instituciones que aportan a bajar la delincuencias, pandillerismo y la criminalidad.
Por Ultimo Domingo Ureña hizo un llamado a lo poco que queda del movimiento deportivo y cultural sano del país, para que se inicie una cruzada para rescatar los clubes, ya que son la base de la pirámide olímpica, y porque sin esa iniciación no existe planificación con programas específicos de desarrollo y el fomento del deporte y la cultura.



