Carmyn Rogers logró una espectacular actuación en el lanzamiento del martillo femenino. En su segundo intento de la jornada arrojó el implemento a una distancia de 80.51metros consiguiendo la mejor marca de la temporada y prácticamente asegurando el oro mundial de inmediato.
Finalizando la competencia, corrió desesperada hasta la tribuna a abrazar a sus padres quienes entre lágrimas la felicitaban y le agradecían por tremenda alegría.

“Yo creía en ella. Sabía que podía hacerlo. Simplemente lo pedimos al universo y nunca he visto a nadie trabajar tan duro como ella. Es muy sensata y siempre tiene presente cuál es el objetivo” señalaba su madre a Panam Sports.
“El trabajo está hecho, como decía Kobe Bryant. Es increíble. Estamos muy orgullosos de ella”, nos decía entre lágrimas su padre.
Panam Sports fue hasta la zona mixta a mostrarle el video a la campeona mundial, y Camryn no se aguantó y entre lágrimas expresó “ellos son todo para mí. Esta medalla es más de ellos que mía. Han sido muy importante para mi carrera y sé todo el sacrificio que han hecho por mi. Los amo”.
La jornada de emociones la completaría Armando Duplantis en el salto con garrocha. Prueba que se extendió hasta pasada las 11 de la noche.
El atleta sueco hizo vibrar a todo el Estadio Nacional de Tokio al quebrar su propio récord mundial en el salto con garrocha, superando la altura de 6.30 metros.
Una noche histórica en la capital Nipona con Canadá obteniendo su segundo oro de los que va el campeonato, y un récord mundial inolvidable con más de 60 mil personas como testigos.



