LAS VEGAS — El «antihéroe» se robó el espectáculo en casa ajena y terminó siendo aplaudido y reverenciado por los aficionados del rival, Saúl ‘Canelo’ Álvarez, que nunca apareció a la defensa de sus cuatro fajas de campeón indiscutible de peso supermediano.
Si quedaba alguna duda de quién es el mejor boxeador libra por libra del mundo, Terence ‘Bud’ Crawford se encargó de despejarla esta noche cuando se unió a Claressa Shields(en 2025) y Henry Armstrong (en 1938) como los únicos boxeadores en lograr el campeonato indiscutible en 3 categorías de peso diferentes.

Naoya Inoue podrá ganar en unas horas en Japón y Oleksandr Usyk en el futuro, pero nadie como ‘Bud’ en esta generación. Consiguió la victoria que necesitaba su carrera para meterse de lleno en la conversación de mejor boxeador de los últimos 25 años.
Hizo lo que la mayoría de los boxeadores que enfrentan a Canelo Álvarez no hacen. Vino a boxear antes que a cobrar. Y eso fue lo peor que le pudo pasar al héroe mexicano, a quien, para utilizar un término coloquial, le pintaron la cara.
Ante 70,400 personas que colmaron el Allegiant Stadium, casa de Las Vegas Raiders, Terence Crawford resucitó los fantasmas de Dmitry Bivol y Floyd Mayweather Jr. –este último apostó $50 mil a la victoria de Crawford–, los únicos que hasta esta noche de sábado le habían derrotado y expuesto sus flaquezas, además de Erislandy Lara.
Y lo llevó al extremo cuando entró al ring con ‘La canción del Mariachi’, algo que consternó a la mayoría de los presentes, para luego sacar a pasear al ultra mediático campeón azteca.
A sus 37 años, cumple 38 el 28 de septiembre, el peleador de Omaha rompió la máxima de que un gran peso pequeño no le gana a un gran peso grande. Simplemente plantó su bandera en el ring y se dedicó a darle lecciones a Canelo.
Crawford parecía un supermediano natural. Nunca le pesaron las piernas. Terminó fresco. Economizó sus golpes, usando los necesarios para martillar a su oponente, provocar la exclamación del público, pero, sobre todo, llenarle los ojos a los jueces que votaron unánime (116-112, 115-113 y 115-113) a su favor.
Sus combinaciones largas a intervalos, su movimiento lateral, la riposta y el cambio de guardia fueron demasiados acertijos que Canelo no pudo descifrar, como tampoco su esquina, que no supo provocar una reacción a pesar de que sabían que a su discípulo se le esfumaba la posibilidad de victoria.
Al finalizar el combate, Crawford superó a Canelo por 115-99 en golpes totales conectados y 45-16 en jabs. En tanto, Canelo superó a Crawford 83-70 en golpes de potencia.
Este resultado, que le permitió a Crawford convertirse en el sexto boxeador en ganar títulos en cinco divisiones diferentes (ligero, superligero, welter, superwelter y supermediano) no hace más que reabrir la polémica sobre la real estaura de Canelo y su posición en la historia del boxeo mexicano.
Via: ESPN.com



