
Por Edilberto Méndez
Santo Domingo. En Cuba, hace varios años, mencionar a la Empresa Productora de Artículos Deportivos Batos, inicialmente Industria Deportiva, era sinónimo de eficiencia, calidad y orgullo.
La marca Batos, reconocida a nivel mundial y que en sus mejores momentos llegó a tener 573 líneas de productos, fue muy buscada y socorrida, al ser la que usaban los deportistas y equipos a todos los niveles de Cuba, entre ellos sus decenas de campeones mundiales y olímpicos por solo mencionar algunos.
Los guantes, pelotas, bates, balones y uniformes, salidos de las expertas manos de los técnicos y operarios que trabajaban en ella, garantizaron la masividad del deporte cubano, sostén de los innegables resultados obtenidos por sus representantes.
Recordé esta marca, fundada en 1965, al leer un comentario en las redes sociales del profesor José Manuel Cortina, toda una autoridad del béisbol en el archipiélago y conocedor como pocos de las interioridades de ese deporte quien se refería a las pelotas de esta marca usadas por los lanzadores cubanos en las épocas de esplendor y manifestó extrañarlas.
Para Cuba sería esencial rescatar a ese gigante dormido y aprovechar la apertura económica aprobada en los últimos meses para echar a andar a la otrora productora deportiva.
Esperemos que los cubanos vuelvan a contar con esta compañía por el bien del deporte, no solo de la isla, también de la región.
Rescatar la Batos sería un paso importante en el camino de la recuperación del deporte en la isla.


