Por Nicolas Kohlhuber, Andrés Aragón
Se necesita mucho talento para que, en tu debut en un Eurobasket con 19 años, seas elegida mejor jugadora del partido. Mucho talento y descaro, dos cosas que definen bien a Iyana Martín(2006).
Venía de demostrarlo en su primera temporada como profesional, decidiendo partidos para el Perfumerías Avenida y siendo elegida Mejor Joven de la Euroliga; y lo hizo de nuevo en el estreno del Europeo contra Gran Bretaña, anotando 11 puntos rápidos desde el banquillo (serían 14 en total) para empezar a romper el partido.
«Estoy aquí por el carácter que tengo. Si no lo tuviese, no estaría aquí», explicaba Iyana Martín a Olympics.com en una entrevista antes del debut. «Cambia mi papel porque me tengo que adaptar a nuevas compañeras y a lo que me pide mi entrenador, pero el carácter no cambia».
«Cuando venimos a estos sitios que salimos de nuestra zona de confort, creo que es importante intentar mantener lo máximo posible tu ADN, y creo que lo estoy haciendo», reflexionó en zona mixta después del partido contra Bretaña. «Tenemos la confianza del equipo y el entrenador para hacerlo».
Y por ahí anda una de las claves de ese impacto inmediato: para una jugadora que tantas veces se mueve a impulsos, que disfruta desde el verso libre, es más fácil brillar si desde el banquillo y el vestuario, en lugar de cortar las alas, le animan a desplegarlas.
Incluso cuando las numerosas bajas y adioses obligan a las jugadoras jóvenes como ella, como Awa Fam, Helena Pueyo o Elena Buenavida, a asumir un papel mayor del que les habría tocado en sus primeros pasos con la selección española.
«Hace un año no me esperaba para nada estar en la lista [del Eurobasket] y ahora, con las bajas de jugadoras tan importantes para nosotras, nos toca dar un paso adelante», confiesa Martín a Olympics.com. «Pero cuento con la confianza de mi entrenador y de mis compañeras, para ser yo misma jugando, que al final es por lo que estoy aquí».
Via: olympics.com



