
Por Rafael Baldayac
SANTIAGO.- El Consejo Directivo de las Águilas Cibaeñas, que preside el licenciado Víctor García Sued, felicitó y al curazaleño Andruw Jones, por su exaltación al Salón de Fama del Béisbol de Cooperstown.
“Aplaudimos la exaltación de Jones, quien vistió la franela de las Águilas Cibaeñas en la temporada 2009”, expresó García Sued.
Aunque Jones solo jugó 6 partidos del Round Robin, fue suficiente para que calificara a las Águilas como una gran organización y agradeció a su amigo Rafael Furcal quien lo convenció para jugar con el equipo cibaeño.
Jones no pudo durar más porque su esposa estaba enferma y tuvo que viajar y dejar el equipo, consumiendo solo 14 turnos.
Andruw Jones fue seleccionado para ser exaltado a Cooperstown en la clase del 2026.
Un connotado grupo de siete beisbolistas que reposan en la inmortalidad del Salón de la Fama de Cooperstown, por su excelsa calidad en los diamantes de Grandes Ligas y en las Ligas Negras, han jugado y dirigido para el equipo de las Águilas Cibaeñas en la pelota dominicana.
Esta prestigiosa lista de luminarias la inicia el legendario lanzador nativo de Cuba, Martin Dihigo, (HOF 1977), quien fue manager-jugador de las Águilas Cibaeñas en famoso campeonato de 1937 y dirigente del conjunto aguilucho en 1951 al reanudarse el beisbol profesional en la República Dominicana.
Martin Dihigo. Fuente Externa
Dihigo, quien para muchos entendidos, ha sido el jugador más completo en la historia del deporte del bate y la pelota, además de ser un superbo lanzador, podía desempeñarse de manera efectiva tanto en el infield como en los bosques.
Jugando para Cubans Stars, Homestead Grays, Hilldale Giants, Baltimore Black Sox y New York Cubans en este béisbol donde solo la pelota era blanca ganó el campeonato de bateo en 1926 con .375, liderando también en jonrones con 14 (uno cada 10.9 turnos), en embasamiento (.375), slugging (.737) y OPS (1.212).
El Hall of Fame en las Ligas Negras promedió .307, impulsó 309 carreras, anotó 292, tuvo .528 de slugging, sumó 436 imparables, 68 jonrones, un OBP de .389 y un OPS de .918 en 1,418 turnos al bate.
Como lanzador alcanzó 27 triunfos, 19 reveses, efectividad de 3.34 y ponchó a 246 en 402 entradas. Actuó en dos Juegos de Estrellas alternando con figuras como Joshua Gibson, Buck Leonard, Oscar Charleston y James “Cool Papa’’ Bell, entre otros.
Willie Stargell. Fuente Externa
El segundo exaltado a Cooperstown que vistió la franela de las Águilas lo fue el jardinero norteamericano Willie Stargell (HOF 1988), quien azotó el pitcheo de la liga dominicana en la campaña 1963-64, conquistando el liderato de dobles con 14, el de triples con 7, bases alcanzadas 116, anotó 33 e impulsó 40 carreras con .314 de promedio.
Jugando en 56 partidos el recio bateador zurdo de los Piratas de Pittsburgh logró soberbio slugging de .569, estableciendo un récord de extrabases conectados (14 dobles, 7 triples y 8 jonrones) marca que perduró por más de 40 años hasta ser quebrado por el también aguilucho Víctor Díaz.
El tercero lo es el intermedista Bill Mazeroski (HOF 2001). Ingresó al nicho de los inmortales a través del comité de veteranos avalado en gran medida por sus excepcionales habilidades defensivas en la intermedia. Jugó para las Águilas Cibaeñas en las temporadas del 1955-56 y 1956-57, dejando gratos recuerdos en la fanaticada dominicana por sus grandes habilidades defensivas.
También se lució en el uso del madero conquistando el liderado de dobles de la liga en ambas temporadas donde vio acción en 94 partidos con el uniforme aguilucho. Acumuló promedio de 291 (364-106) con 45 vueltas anotadas, 39 impulsadas, y solo se ponchó 26 veces en 400 apariciones al plato. ligó 22 dobles, 3 jonrones.
Tony La Rusa. Fuente Externa
Tony La Rusa (HOF 2014) quien jugó para las Águilas Cibaeñas en la temporada 1970-71, bajo el mando de Osvaldo Virgil, fue exaltado a Cooperstown como mánager en el 2014, tras ser elegido a unanimidad por el Comité de la Era de Expansión , junto a los managers retirados Joe Torre y Bobby Cox.
La Russa que venía de jugar en 52 partidos en Grandes Ligas con los Atléticos de Oakland, bateo 278 con 16 carreras anotadas y 12 remolcadas defendiendo la intermedia de los cibaeños, tras ser inscrito en lugar de Julián Javier al inicio de la campaña 1970-71.
El estratega dejó marca de 2.884-2.499 con seis banderines a lo largo de 35 temporadas con Chicago, Oakland y San Luis. Sólo Connie Mack (3.731) lo supera en victorias como capataz en Grandes Ligas.
Comenzó su carrera de piloto con los Medias Blancas en la temporada 1979. Ganó la Serie Mundial con Oakland en 1989 y San Luis en el 2006 y 2011. La Russa y Sparky Anderson, que también jugó en Lidom para los rojos del Escogido, son los únicos mánagers que han ganado la Serie Mundial en ambas ligas.
El jardinero cubano Tony Oliva, (HOF 2022) fue exaltado luego de ser elegido al Salón de la Fama por el Comité de la Era Dorada. El nativo de Cuba es el quinto Hall Of Fame que vió acción con las Águilas Cibaeñas, aunque solo en dos esporádicas campañas 1967-68 y 1968-69.
Con las Águilas jugó en los últimos siete encuentros de la serie regular y en cinco de la ronda semifinal contra los Leones del Escogido de la temporada 1967-68 y en la segunda ocasión en apenas dos desafíos donde los amarillos cayeron la semi ante las Estrellas Orientales. Oliva ganó tres títulos de bateo en su carrera, fue Novato del Año de la Liga Americana en 1964, como parte de una trayectoria de 15 años en las Grandes Ligas, todos con el uniforme de los Mellizos de Minnesota donde fue ocho veces convocado al Juego de Estrellas.
Adrián Beltré. Fuente Externa
Adrián Beltré (HOF 2024) pasa a ser el sexto pelotero del grupo y el primer dominicano en jugar para las Águilas Cibaeñas con un lugar reservado en el templo de los inmortales de Cooperstown. El antesalista dominicano tuvo la mejor temporada de su carrera en la liga dominicana jugando para escuadra amarilla en la temporada 1998-99.
De esta manera se convirtió en la primera leyenda, de los cinco nacidos en Quisqueya con placa Cooperstown, en vestir la camiseta de los 22 veces campeones de la pelota nativa.
Una campaña extraordinaria tuvo con las Águilas el hoy inmortal de Cooperstown donde ganó el premio de Jugador Más Valioso del torneo 1998-99, al batear en la Serie Regular para .301 de promedio, pegó 10 jonrones y impulsó 37 carreras para llevarse el máximo galardón.
El joven antesalista aguilucho, con apenas 20 años de edad, y quien venía de su primera temporada en las mayores con los Dogres de Los Ángeles, se convirtió en el primer y único jugador en la historia de la franquicia cibaeñas con 10 jonrones y 10 bases robadas.
En sus 21 temporadas por las mayores Beltré se constituyó en uno de los mejores antesalistas en la historia de la liga, vistiendo las franelas de los Dodgers de Los Ángeles, Marineros de Seattle, Medias Rojas de Boston y Rangers de Texas.
Además es líder histórico entre los defensores de la tercera base en imparables (3.166) y en remolcadas (1.707), además es segundo en dobles (636) y tercero en cuadrangulares (477) y carreras anotadas (1.524), números que combinó con un promedio de bateo de .286, porcentaje de embasarse de .339 y ‘slugging’ de .480.
Con el criollo Beltré se eleva 25 el total de beisbolistas (jugadores o managers), incluyendo los cinco dominicanos, que se han puesto un uniforme de un conjunto de la República Dominicana por su excelsa calidad en los diamantes de Grandes Ligas y en las Ligas Negras.












