Jorge A. Cervantes Jáuregui
El 4 de julio de 1909, se considera como la fecha oficial del inicio de la práctica del béisbol en nuestra ciudad de Guanajuato. Conviene recordar esta fecha año con año a fin de mantener viva la ya muy añeja historia de este deporte.
Otra fecha muy relevante para el béisbol a nivel nacional, lo es el centenario de la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) (1925-2025) mismo que fue conmemorado el pasado 28 de junio con un partido entre selectivos de jugadores mexicanos contra otro integrado por jugadores extranjeros. Juego, por cierto, que hubo de aplazarse por lluvia y jugarse el día siguiente.

La LMB tiene un amplio programa para conmemorar el centenario. Y dicho de paso, y no importando el ser reiterativo, que el “Guanajuato” cuyo manager era Jesús “Chisis” García, fue uno de los 6 equipos que inauguraron ese primer torneo.
Este histórico club, fundado por el “Capi” José García Gutiérrez en el año de 1909, 25 años después, en 1934, dicha novena vino al “San Jerónimo” a conmemorar sus 25 años de existencia. El inolvidable gran referente de nuestro béisbol, don Alberto “Charro” Raya, tuvo a bien regalarme hace algunos años, información sobre ese trascendental evento.
Resulta que, en ese mismo año de 1934, y lo que también ya se ha venido mencionando en esta columna, ocurre un suceso central para el béisbol de nuestra ciudad: la expropiación de los terrenos durante el gobierno de Melchor Ortega, y que como lo dice el decreto gubernamental 348 de la H. XXXIV Legislatura Constitucional del Estado Libre y Soberano de Guanajuato de fecha dieciséis de enero de 1934 y publicado en el periódico Oficial en un artículo único: “ Es de expropiarse y se expropia el inmueble conocido con el nombre de “San Jerónimo”, que se encuentra ubicado en la calzada de Pastita, Cuartel 99, Manzana 10ª de la ciudad de Guanajuato, destinándolo para el establecimiento de un campo de deportes en virtud de que han sido llenados los requisitos que establece el Artículo 7º de la Constitución Local, o sea la declaración de que se trata de un caso de utilidad pública. El inmueble expropiado figura en los registros fiscales de la propiedad de los herederos de Juan B. Rocha…”
Sabemos que el Club Guanajuato fundado en agosto de 1909, cuando llegó la fiebre del béisbol a nuestra ciudad, fue organizando encuentros en fechas significativas (Fiestas Patrias, por ejemplo), así como torneos contra otros equipos foráneos que se iban integrando, y desde luego novenas locales y necesariamente torneos donde fueron participando aquellas que fueron integrando los distintos gremios de nuestra localidad, contribuyendo al desarrollo de nuestro deporte.
Toda una fiebre pues. De tal manera que, sobre todo en la década de los años 20 y 30 del siglo pasado, se dio una más que evidente explosión por el deporte de la llamada “pelota caliente”.
El sector estudiantil del Colegio del Estado no fue la excepción, pues pronto se organizaron novenas y los primeros torneos. Un ejemplo, es un viejo programa de un “sensacional encuentro de béisbol entre las novenas de 2ª fuerza del Colegio del Estado el Hércules y 2ª de Esparta para el día 16 de septiembre a las 3 PM en el parque San Jerónimo…” que fue un evento deportivo organizado dentro del programa de Fiestas Patrias.
Hay un detalle que llama la atención pues al calce se puede leer que quienes jugaron, dan “las más expresivas gracias a los miembros del Club Guanajuato, por habernos prestado bondadosamente el parque…” Con ello se puede suponer, que este juego necesariamente se realizó antes de 1934 y que, en gran medida, el Club Guanajuato tenía cierta hegemonía sobre el espacio ¿Tal vez concesión para su uso por parte de los dueños una vez que los norteamericanos de la colonia americana que fueron los primeros que empezaron a jugar en dicho espacio al quedar baldío una vez que ya no hubo labores como hacienda de beneficio de minerales?

El hecho es que tal hegemonía, si llegó a existir, concluyó con el decreto arriba referido, “… al ser un caso de utilidad pública…” decreto que fue emitido hace ya 91 años. Posteriormente, el parque fue donado por el gobierno del estado al municipio de Guanajuato en el año de 1996 siendo gobernador Vicente Fox Quesada, mediante el decreto 216, que mucho se ha difundido y que varios gobiernos municipales de épocas pasadas y aún muy recientes, han incurrido en desacato, pero que afortunadamente la ciudadanía se ha opuesto a pesar de que se ha buscado utilizar el espacio para otros propósitos que no son los de su uso como espacio deportivo, particularmente por sus características y por su historia, para el uso exclusivo del béisbol.
Los casos más recientes de desacato al decreto 216, lo fue el uso de un informe de la entonces presidenta del DIF (Samantha Smith) actual alcaldesa y que lo convirtió en un evento de promoción para su candidatura, todo a ojos vistos. Por cierto, hoy su hijo Saúl Navarro Smith, es presidente del DIF municipal.
El otro evento, donde de plano se trataron de rebasar todo lo imaginable, lo fue el intento de la realización de “corridos tumbados” de Natanael Cano y que por una miserable cantidad de ingresos que prometió la empresa organizadora al COMUDEG y que se aplicarían para “arreglo de espacios deportivos”, estuvo a casi nada de efectuarse con toda la venia del ayuntamiento, encabezado por Alejandro Navarro.
Hubo protestas, movilizaciones y finalmente no se llevó al cabo. La situación es que hoy, a menos de un año de que se pudo haber organizado, a nivel nacional se dirime sobre la necesidad de evitar, y ya se evitan y cancelan, los eventos que hagan apología del crimen y de la violencia.
Se salvaron nuestros espacios deportivos de tal vez haber recibido recursos de quien sabe qué origen. Y el municipio también. A 116 años del inicio del béisbol en Guanajuato se sigue recordando escribiendo su historia.



