Jenrry Mejía/ Fuente Externa
Por: Ismael Hernández de Dios
Trabajaba como limpiabotas por necesidad desde que tenía 11 años, tras percatarse de los altos sueldos de los beisbolistas, decidió convertirse en uno
Es muy común que la mayoría de los peloteros latinos que llegan a a MLB hayan batallado enormidades para cumplir su sueño, también es normal que muchos de ellos desde pequeños hayan desempeñado oficios no relacionados al béisbol, tan solo por progresar y ayudar económicamente a sus familias.
Tal es el caso del ex pitcher relevista de Grandes Ligas, Jenrry Mejía, quien desde los 11 años de edad tuvo que empezar a trabajar para ayudar con los gastos en casa. Mejía quizás sea más reconocido por ser el primer lanzador en la historia de MLB en ser vetado de por vida debido al consumo de sustancias prohibidas; en total fueron tres veces las que el dominicano dio positivo en pruebas.
En entrevista con Emilio Bonifacio, el ex serpentinero de los Mets de Nueva York reveló cuál fue el motivo por el que desde niño trabajó como limpiabotas en su natal Tabara Arriba, República Dominicana.
Lo hice por la necesidad de ayudar a mi madre y porque me gustaba trabajar. No. Me gustaba está sentado en casa sin hacer nada.
Debido a que desde chico le diagnosticaron problemas en el corazón, Mejía vio como una oportunidad de salir adelante como limpiabotas, pues es un oficio que no exige tanto esfuerzo físico en comparación con otros empleos. Además el ex ligamayorista confesó que la paga por dar mantenimiento a los zapatos de sus clientes no era mala.
Conforme fue creciendo, el diestro de actualmente 30 años de edad, se percató de lo bien que se ganaba jugando béisbol profesional, fue en ese momento y después de que su salud mejoró cuando decidió practicar el Rey de los Deportes.
Recordar que Jenrry Mejía fue firmado por los Mets cuando tenía 17 años de edad, de a poco fue escalando en las sucursales de los Metropolitanos hasta que tres años más tarde recibió la oportunidad de debutar con el equipo grande un 7 de abril del 2010.
Pese a que en 2018 recibió el indulto por parte del comisionado Rob Manfred para volver a subir a la lomita de las mayores, todo parece indicar que sus chances en la Gran Carpa han llegado a su fin.
Por ahora el relevista es parte de los Toros del Este, último equipo campeón de la liga invernal dominicana.
Vía:albat.com