Una noticia conmocionó al beisbol mexicano este 7 de noviembre de 2026, luego de darse a conocer el asesinato de Enrique Quiñones, expelotero que defendió los colores de diferentes organizaciones profesionales, especialmente de los Tomateros de Culiacán.
El exlanzador tenía 57 años, era un beisbolista que marcó momentos históricos en México, y fue víctima de un ataque armado en Villa Unión, sindicatura perteneciente al municipio de Mazatlán, Sinaloa.
¿Qué sucedió?
La agresión ocurrió sobre el bulevar Niños Héroes, una de las principales avenidas de dicha localidad, donde Quiñones recibió varios impactos de bala.
De acuerdo con los primeros reportes, sujetos armados que se desplazaban en otro vehículo abrieron fuego contra el exbeisbolista y posteriormente escaparon.
Después de lo sucedido, elementos de seguridad acudieron al sitio para acordonar el área, mientras que personal de la Fiscalía realizó las primeras diligencias para iniciar las investigaciones correspondientes.
Todo este suceso cuando trabajaba como conductor para una plataforma digital.
Histórico jugador de TomaterosLa muerte de Quiñones también representa la pérdida de un protagonista de uno de los episodios más importantes en la historia de los Tomateros de Culiacán.
El 21 de noviembre del año 2000, el derecho consiguió el primer juego sin hit ni carrera de la franquicia en la Liga Mexicana del Pacífico, una hazaña que alcanzó frente a los Águilas de Mexicali, a quienes derrotó por marcador de 1-0.
Aquel encuentro quedó como uno de los momentos más recordados de su trayectoria, pues su actuación desde el montículo permitió que la organización sinaloense consiguiera una distinción histórica dentro del circuito invernal.Durante casi 20 años, entre 1988 y 2007, recorrió diferentes organizaciones del beisbol mexicano.
En su paso por la Liga Mexicana de Beisbol defendió las camisetas de Rieleros de Aguascalientes, Sultanes de Monterrey, Leones de Yucatán, Broncos de Reynosa, Tuneros de San Luis Potosí y Dorados de Chihuahua, acumulando experiencia tanto como abridor como relevista.
Una vez que terminó su etapa como jugador, Enrique Quiñones encontró otra manera de mantenerse cerca del diamante.
Para la temporada 2014-2015 regresó a los Tomateros de Culiacán, esta vez como integrante del cuerpo técnico, desempeñándose como coach de pitcheo durante la gestión de Benjamín Gil.


