Por Luis Tomás Rae
SANTIAGO. — Jefrey Yan necesitó esperar hasta los 29 años para cumplir el sueño de debutar en las Grandes Ligas, una meta que persiguió desde niño y que alcanzó con los Mets de Nueva York después de superar años de sacrificios, trabajos fuera del béisbol y momentos difíciles. “Para mí es algo que venía luchando desde niño.
Siempre trabajaba firmemente y, gracias a Dios, pude cumplir mis sueños. Yo creo que uno se puede proponer y cumplir lo que se proponga”, expresó el lanzador, quien también atribuyó su llegada a la disciplina y la confianza en Dios.
El derecho reconoció que el respaldo de su familia, especialmente de su esposa y su madre, fue determinante para mantenerse en el camino cuando las oportunidades parecían alejarse.
Durante esos años realizó diferentes trabajos para mantenerse en Estados Unidos, sin abandonar sus entrenamientos ni la aspiración de llegar al máximo nivel.
“Mi familia, mi esposa, mi mamá, todos me dieron el apoyo. Me siento muy agradecido de tener la familia que tengo, porque nunca me dejaron solo en los momentos difíciles”, manifestó Yan, quien confesó que la emoción de convertirse en un jugador de Grandes Ligas le impidió dormir durante tres noches.
Ahora, con la experiencia de su debut, Yan busca aprovechar la oportunidad con las Estrellas Orientales, equipo al que se incorporó en un momento importante de la temporada y con el que espera contribuir a la lucha por el campeonato.
El lanzador aseguró que no tiene limitaciones para jugar mientras la organización lo permita y aconsejó a los jóvenes que aspiran a llegar al béisbol profesional que inviertan en su preparación física y mental.
“Que tengan disciplina en su trabajo, que inviertan en su cuerpo, porque su cuerpo es la máquina de generar todo lo que ellos quieran conseguir en el futuro. Cuando tú tienes disciplina y respeto a tu trabajo, nada se te puede hacer imposible”, concluyó en entrevista con Grandes en los Deportes Radio, Televisión y Web.


