JAPON.-Tras finalizada la Serie de Japón 2026, el foco de atención de los medios deportivos nipones pasa ahora al mercado invernal de la NPB, en el que varios jugadores latinos prometen ser protagonistas durante los próximos meses.
Reyes podría firmar pronto un mega contrato en la NPB
El primero de ellos es el dominicano de los Luchadores de Nippon Ham Franmil Reyes, cuyo contrato acaba de terminar en un momento en el que su nombre es sinónimo de éxito, por lo que todo indica que el nuevo pacto que firme será por mucho más dinero que el actual.
Su deseo es quedarse donde está y el club también quiere retenerlo, pero es posible que su nuevo contrato se convierta en el más caro en la historia del béisbol japonés, en cuyo caso lo más probable es que cambie de equipo porque Nippon Ham no parece contar con el dinero suficiente para pagarlo.
Luego están los lanzadores venezolanos de los Búfalos de Orix Anderson Espinoza y Andrés Machado, quienes vienen de ganar los títulos de victorias y salvados, respectivamente, de la Liga del Pacífico este año y ahora son agentes libres.
En lo que respecta a Espinoza, Orix ya tiró la toalla y declaró públicamente que no intentará renovarlo debido a que la pelea por firmarlo será tan fuerte que el club no cuenta con las finanzas para pagarle lo que sí le ofrecerán otros clubes más fuertes.
En el caso de Machado, el equipo no ha dicho nada todavía, pero es probable que tome una decisión similar si nota que la competencia por firmarlo será igualmente competitiva.
Luego está el venezolano Darwinzon Hernández, quien acaba de ganar su segunda Serie de Japón consecutiva con los Halcones de SoftBank y ejerciendo un rol protagónico además, luego de ganar 2 juegos y dejar una efectividad de 0.00 en 3 apariciones en la final.
En su caso, lo más probable es que renueve con SoftBank por un salario mucho más alto. Su club es el más rico de Japón y cuenta con las finanzas necesarias para retenerlo sin mayores problemas.
Por supuesto, estos 4 peloteros cuentan todos con la opción de buscar un contrato en las Grandes Ligas, en cuyo caso ya no regresarían a Japón en 2027, pero obviamente no existe garantía alguna de que logren ese objetivo, especialmente cuando la MLB está a punto de comenzar un cierre patronal.
Las respuestas a todas estas interrogantes las conoceremos en las próximas semanas, a medida que los conjuntos de la NPB concreten sus planes de cara a la temporada 2027.


