SANTO DOMINGO. – El atletismo dominicano atraviesa una etapa en la que el surgimiento de nuevos talentos alimenta las expectativas de un relevo capaz de mantener al país competitivo en el escenario internacional.
Entre esos nombres aparece Liranyi Alonso, una joven atleta cuyo potencial representa una de las razones para mirar con optimismo hacia el futuro de la disciplina.

José Rubio junto a Bienvenido Carmona Jr, Ángel Luis Mercedes, Baudilio Jiménez y Pedro Briceño. Fuente Externa
Su desarrollo se produce gracias al trabajo que viene realizando junto a su entrenador José Ludwig Rubio, quién ha pulido su talento para convertirla entre las mejores de nuevas generaciones en el atletismo.
Después de cuatro décadas vinculado al atletismo, Rubio tiene la convicción que República Dominicana posee talento y condiciones físicas para producir atletas de primer nivel.
“Liranyi Alonso apenas tiene 20 años, para su corta edad viene siendo un fenómeno desde los 15 años. Ella tiene todos los récord en categorías sub-16, sub17, sub18 en su categoría. El talento siempre ha estado, no he querido llevarla rápida, yo agotó los procesos, pero el talento está” expresó Rubio tras una entrevista en Diamante El Podcast.
Explicó que el ritmo que lleva la joven atleta que se destaca en los 100 y 200 metros, eleva su posibilidad de convertirse en una potencial medalla para los venideros Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028.
“Yo la proyectaba para dar una medalla en los Juegos Olímpicos del 2032, pero al ritmo que lleva creo que sería una potencial medalla en los juegos de Los Ángeles”, expresó Ludwig.
La experiencia demuestra que República Dominicana puede producir atletas capaces de competir fuera del país. Sin embargo, Rubio considera que el verdadero desafío está en crear las condiciones para que esos talentos tengan continuidad durante todo el año.
Durante años, según explicó, algunos atletas llegaron a concentrar su preparación en determinados períodos antes de grandes competencias, una práctica que a su juicio limita las posibilidades de crecimiento.
Para una atleta joven como Alonso, contar con esa estructura puede marcar una diferencia importante en su evolución. Es por eso que no se sorprende del resultado obtenido en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe tras reconocer el talento que posee el atletismo nacional.
“Puedo mostrar el pronóstico antes de los juegos que le mandé al presidente de la federación, con la cantidad de medallas y los record, creo que solo me caí en dos”, expresó Rubio durante la entrevista dirigida por Baudilio Jiménez, Pedro Briceño, Bienvenido Carmona Jr y Ángel Luis Mercedes.
40 años de experiencia
La visión de Rubio adquiere especial valor por el recorrido que ha tenido dentro del atletismo.
Su historia comenzó cuando apenas tenía 14 años, durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santiago 1986. Desde entonces pasó por diferentes facetas: atleta, entrenador, dirigente y asesor técnico internacional.
Ahora, cuatro décadas después, plantea dedicar mayor tiempo al desarrollo del talento dominicano.
Su intención de permanecer en el país durante los próximos años responde a esa nueva etapa profesional.
El objetivo es trabajar con mayor cercanía a los atletas y establecer una metodología que permita conectar el talento que surge en diferentes puntos del país con programas de preparación de largo alcance.
Su apuesta está en las nuevas generaciones y en la posibilidad de que República Dominicana continúe desarrollando atletas capaces de representar al país en los principales escenarios internacionales.
Rubio considera que su formación empresarial, administrativa y deportiva le permitió desarrollar una metodología distinta a la de muchos entrenadores tradicionales.
“Esa preparación global que tengo quizás me hace un poco diferente”, sostuvo.
Su trabajo actualmente trasciende las fronteras dominicanas. Mantiene vínculos profesionales con atletas y estructuras deportivas de otros países y se desempeña como asesor técnico de la Federación de Atletismo de Guatemala, donde viaja periódicamente para impartir cursos y ofrecer recomendaciones técnicas.
También trabaja en un proyecto con Honduras, con miras a fortalecer el atletismo de ese país de cara a los Juegos Centroamericanos de 2029, donde Honduras será sede.
Rubio reconoce que su ritmo de trabajo ha tenido consecuencias en su vida personal y que ha tenido que sacrificar tiempo con su familia.
“Mucho estrés. Pero esto es mi pasión, es lo que me llena”, expresó.


