Por Alexander Gómez
Félix “Tito” Trinidad abrió las puertas de su historia personal y deportiva al recordar los sacrificios que marcaron su carrera como uno de los grandes campeones del boxeo puertorriqueño, durante una entrevista en el podcast “Fitness en Arroz y Habichuelas”, realizado en San Juan.
El excampeón mundial de tres divisiones destacó la disciplina, el respaldo familiar y la fe como pilares fundamentales para alcanzar sus logros dentro del cuadrilátero.
“La dedicación mía fue grande para poder lograr todo lo que hice. Hay que estar ahí todo el tiempo en el gimnasio y ser dedicado 100 por ciento, sano, porque si no, no vamos a llegar”, expresó Trinidad.
Trinidad, nacido en Fajardo, de 53 años recordó que sus primeros pasos en el boxeo bajo la guía de su padre, Félix Trinidad, quien fue su entrenador y manejador durante gran parte de su trayectoria.
El exmonarca mundial explicó que comenzó a entrenar a los siete años y que desde entonces aprendió el valor del sacrificio y la perseverancia.
Trinidad, campeón mundial en las categorías wélter, superwélter y mediano, recordó especialmente la conexión que tenía con su padre en las esquinas durante sus combates.
“Él me daba la voz y yo siempre lo miraba a los ojos. Él me decía: ‘Estamos bien’, y yo le decía: ‘Sí, estoy bien’. Ese era un código entre nosotros, porque él sabía que yo le estaba diciendo la verdad”, relató el puertorriqueño.
El exboxeador también habló del papel de su madre y de un caldo especial que lo acompañaba antes de sus peleas más importantes.
“El mayor ingrediente era el amor de una madre. Mi mamá hacía ese caldo con un amor increíble. Iba a Nueva York, a Las Vegas, donde quiera que yo iba, eso iba detrás de mí”, manifestó Trinidad, quien aseguró que ese apoyo familiar fue una motivación constante durante su carrera.
El ídolo puertorriqueño recordó además el significado de subir al ring con la bandera de Puerto Rico y representar a toda una isla.
“Yo represento a esta isla pequeña, pero el amor de esta gente que carga conmigo es lo que me hace a mí seguir adelante”, afirmó Trinidad, quien conquistó su primer título mundial el 19 de junio de 1993 frente a Maurice Blocker.
“Yo quería ser campeón porque también se lo iba a dedicar a mi padre, que estaba conmigo en mi esquina, mi manejador, mi entrenador”, señaló Trinidad al hablar del momento en que alcanzó la cima del boxeo.
A sus 53 años, el excampeón continúa enviando un mensaje de disciplina a las nuevas generaciones: “Manténganse sanos siempre. Yo lo he hecho toda mi vida: nunca he fumado, nunca he tomado alcohol, y le pido a todos que busquen mantenerse saludables”.


