CARLOS GONZÁLEZ
Checo Pérez ya sabe lo que le espera en Miami. No es una carrera más, es una cita muy especial, quizá la más especial por lo que supone. Es el debut de Cadillac en casa, delante de su público y con el sueño de hacer un buen papel, de intentar mejorar lo que se ha visto en las primeras carreras, algo que, lógicamente, no es fácil.
Sergio, con mucha experiencia, es consciente de que en este Gran Premio son muchos los que van a estar pendientes de él y de Bottas. Por eso tiene muchas ganas de volver a la pista. Va a tener a muchos mexicanos en la grada, pero también representa a Estados Unidos por el asiento que ocupa, el de Cadillac, lo que supone que muchos aficionados locales estarán apoyándole tanto a él como a Bottas.
De hecho, tanto el CEO de Cadillac, como el presidente de General Motors ya han mostrado su ilusión por el debut del equipo en Estados Unidos. Sus palabras son rotundas: «Correr en casa por primera vez es un hito importante para este equipo y algo que hemos estado esperando durante mucho tiempo».
Mucho en juego
Todos son conscientes de que se juegan mucho en esta presentación delante de su gente, por lo que todas las miradas se dirigen hacia Checo y hacia Bottas. Va a ser, sin duda, una de las carreras más importantes para ambos en este año por lo que representa para la escudería que les ha fichado.
Ser dos pilotos veteranos les da esa experiencia que sirve para sobrellevar el peso que les han colocado a la espalda, pero los dos, especialmente Checo, son conscientes de que deben hacer un fin de semana perfecto para no defraudar a nadie, especialmente a esos aficionados que esperan ver la mejor versión posible del nuevo Cadillac.



