
Por Gilberto Soriano
¿Qué son los Juegos Escolares?
Los Juegos Deportivos Escolares son uno de los eventos más trascendentales de una nación, pues se organizan conforme a la estructura educativa o territorial del país. Su propósito fundamental es impactar el sistema educativo, generando entusiasmo, inspiración y motivación; mejorar los indicadores sociales y económicos; e impulsar los valores cívicos y patrióticos.
En el ámbito educativo, estos juegos buscan consolidar la educación integral, reducir los déficits de atención, situar al niño en su entorno, avanzar en las metas institucionales, involucrar a toda la comunidad y contribuir a la calidad de la enseñanza.
En el ámbito de la salud, promueven hábitos saludables, la actividad y ejercicio físico fortaleciendo la cultura física, combaten los desafíos de la salud mental y actúan como motor preventivo.
En el ámbito social, aspiran a corregir desigualdades e inequidades, reducir desequilibrios, cohesionar el territorio, impulsar la movilidad social, fomentar la paz, el bienestar colectivo y la convivencia pacífica. Pero, sobre todo, deben contribuir al desarrollo humano.
El deporte es un medio, no un fin. Los Juegos Deportivos Escolares Nacionales deben ser una estructura sistemática e inclusiva, donde el deporte sea un recurso para el Estado de utilidad social.
Ven tú
La verdad histórica es que vamos rumbo a la edición número once de los Juegos Deportivos Escolares, y la pregunta que debemos hacernos es, ¿Cómo ha sido posible que en nuestro país se hayan materializado diez ediciones de estos juegos sin contar con las condiciones mínimas ni una planificación estratégica que permita al deporte convertirse en instrumento de desarrollo nacional?
Carecemos de condiciones adecuadas para que nuestros niños accedan al deporte escolar. Las infraestructuras deportivas en los centros educativos son precarias y, no contamos con personal docente especializado en formación deportiva. Ninguna universidad del país contempla la carrera deportiva dentro de su currículo, y la práctica se realiza de forma empírica.
La República Dominicana cuenta con una estructura dedicada al alto rendimiento, conocida como la Pirámide Olímpica, cuya misión es extraer talento para la alta competición y las selecciones nacionales. Esta estructura se expande por todo el país a través de federaciones deportivas, asociaciones, clubes y ligas; siendo marginal al sistema educativo.
Desde ahí proviene el recurso humano que el Estado utiliza, de manera aleatoria, con un “ven tú”, para seleccionar a los participantes de estos Juegos. Basta observar la estadística oficial: aproximadamente 3,000 atletas concurren en un universo de más de 2.6 millones de estudiantes. Menos del 1% de la matrícula educativa accede a este evento, lo que evidencia su limitado alcance.
Además, no se proveen indicadores de mejora en el orden económico ni social. El aporte al sistema educativo es casi nulo, dada la forma y naturaleza en que se realizan.
Cuando el Deporte Escolar Desconoce su Propósito Social
La misión de la alta competición es diametralmente opuesta a la del Estado. Por lo tanto, la manera en que se ejecutan los Juegos Escolares en nuestro país no solo distorsiona el orden educativo y social, sino que vulnera derechos humanos: el derecho a la recreación, la participación, la equidad, la igualdad y el desarrollo de la libre personalidad.
El objetivo esencial del Estado es promover el bienestar, tal como lo proclama nuestra Constitución: somos un Estado social, democrático y de derecho.
Asimismo, el artículo 1.º de la Ley General de Deportes 356-05 establece que el deporte está orientado esencialmente a la formación integral de nuestros niños, en lo físico, intelectual y moral, para contribuir al bienestar social del país.
El artículo 3 de la misma ley dicta que todos los ciudadanos deben recibir los mismos beneficios de la recreación y el deporte, sin importar sus limitaciones físicas o mentales.
Por consiguiente, la forma en que por décadas se han realizado los Juegos Escolares ha estado de espaldas a los intereses colectivos y nacionales.
La Asociación Dominicana del Derecho Deportivo (ADODEP) tiene como propósito impulsar la reforma el sistema educativo dominicano. El deporte es un recurso indispensable para lograr ese objetivo, por lo que su enseñanza y práctica deben estar fundamentadas en una organización metodológica y pedagógica, donde la escuela se convierta en el centro de las políticas públicas.



