La emoción y la intensidad se apoderaron de la noche de este martes en el Comité Olímpico Paraguayo, en donde se disputó la esperada final de hockey masculino de los II Juegos Panamericanos Asunción 2025. El encuentro enfrentó a dos potencias: Argentina y Canadá, con la medalla de oro en juego.
Desde el inicio, el partido mostró un ritmo vertiginoso y parejo. Sin embargo, fue Argentina quien golpeó primero y, con una precisa jugada colectiva, cerró el primer cuarto arriba en el marcador por 1 a 0. La hinchada albiceleste hizo sentir su fuerza en cada jugada, mientras que los seguidores canadienses no se quedaron atrás, alentando con pasión a su equipo.
En el segundo cuarto, un penal a favor de los argentinos amplió la ventaja a 2 a 0, marcando un quiebre en el encuentro. Ya en el tercer período, la Selección Argentina impuso su dominio absoluto, con dos goles más que llevaron el resultado a un contundente 4 a 0. El control de la bocha y la solidez defensiva fueron claves para que los dirigidos por el cuerpo técnico argentino manejaran los tiempos del partido con autoridad.
Canadá no bajó los brazos y en el último cuarto encontró algo de alivio al anotar su primer tanto, acercándose 4 a 1. Y cuando restaban apenas seis segundos para el final, volvió a marcar para decorar el resultado definitivo en 4 a 2.
Con esta victoria, Argentina se coronó campeón y se colgó la medalla de oro, reafirmando su jerarquía continental. Canadá, que luchó hasta el final, se quedó con la medalla de plata en un torneo que exhibió un gran nivel competitivo.
Tras el encuentro, uno de los jugadores argentinos Bruno Correa expresó la emoción de cumplir un sueño que había tenido desde la infancia: representar a su país y alcanzar la gloria panamericana. Recordó que la preparación comenzó hace más de dos años, inmediatamente después del campeonato de 2023, con un proceso de esfuerzo y superación constante.
Bruno destacó además la unión del grupo, forjada a lo largo del tiempo, y el rol clave del cuerpo técnico que les brindó confianza y libertad para crecer dentro y fuera de la cancha. Finalmente, dedicó la medalla a su familia, especialmente a su abuela y a su hijo, presentes en esta jornada histórica.
La final fue una fiesta deportiva cargada de adrenalina, con un público encendido que vivió cada jugada como si fuera la última. Argentina celebra en Asunción, con la certeza de haber escrito otra página dorada en la historia del hockey masculino panamericano.
Escrito por Raúl Benítez



