El Comité Olímpico Paraguayo fue escenario de una jornada llena de adrenalina y técnica en la meta individual de 200 metros, donde los mejores atletas junior del patinaje del continente se enfrentaron con velocidad y estrategia.
La plata quedó en manos de Ivonne Noche (El Salvador), que detuvo el cronómetro en 18.956 y destacó la preparación realizada durante todo el año: “Esto es para mi familia y para todos los que estuvieron apoyando, especialmente a El Salvador. Me vengo preparando desde inicio de año, desde los Juegos Mundiales, y para mí era muy importante competir aquí”. El bronce fue para Toro (Venezuela) con 19.339, quien resistió la presión de Lorca (Chile) y Bucio (México), ambas con tiempos casi idénticos.
La chilena Catalina Lorca enfrentó dificultades para adaptarse al horario, ya que venía de una competencia en China, explicó su entrenador Jorge Fernández: “Eso afectó su condición al no poder descansar adecuadamente. Sin embargo, creemos que Gabriel Reyes se llevará el oro hoy a la tarde», puntualizó.
En la prueba masculina, el colombiano Vásquez brilló con un récord de 17.724, llevándose la medalla de oro. La plata correspondió al estadounidense Melton con 17.869, mientras que el guatemalteco Bonilla obtuvo el bronce con 18.060. Tras su actuación, Bonilla expresó: “A toda mi familia y a toda Guatemala. Me preparé desde un campamento en Colombia y fue fundamental para este resultado; el descanso también fue importante, los pocos días que nos dieron ayudaron. El recuerdo más bonito que me llevo de Paraguay es su cariño y su gente”.
Más atrás, Abel Bocha (Brasil, 18.104) y Lillo (Chile, 18.221) protagonizaron un emocionante duelo por el cuarto puesto, confirmando el nivel competitivo del patinaje sudamericano. Venezuela, México, Ecuador, El Salvador y República Dominicana completaron el top ten de una final que mantuvo a todos al borde de sus asientos.
Con marcas sobresalientes, récord incluido y actuaciones memorables, los Juegos Panamericanos Junior demostraron que en Asunción no solo se compite, se vuela.
Enrique Abel Cáceres Vázquez



