Claudio Rodríguez Otero
JAPON.- Dos veteranos latinos, que gozaron de largas y exitosas carreras en la NPB pero se pensó que nunca más volverían a Japón, regresaron esta semana a la máxima categoría del circuito luego de ser firmados como refuerzos de emergencia por sus respectivos equipos.
Viciedo está de regreso en la NPB con las Estrellas de DeNA
El primero de ellos fue el cubano Dayán Viciedo, quien entre 2016 y 2024 disputó 9 productivas campañas con los Dragones de Chunichi y fue durante ese período uno de los mejores y más consistentes bateadores importados del béisbol japonés.
Conectó 3 jonrones y remolcó 6 carreras en sus primeros 3 juegos en el circuito en 2016, ganó el título de bateo de la Liga Central en 2018 con un registro de .348, fue seleccionado al Equipo Ideal en 2018 y 2019 y también cosechó 2 Guantes de Oro en la primera base en 2020 y 2021.
Por si eso fuera poco, ganó 4 veces el premio al Jugador Más Valioso del mes, fue líder de hits en su liga en 2018 y líder de dobles en 2019, dejó un promedio ofensivo de por vida de .287 y fue nombrado Jugador Latino del Año por nuestra página en 2018.
Su rendimiento comenzó a caer en 2023, cuando perdió la titularidad en su posición y en 2024 apenas vio acción en 15 juegos con el primer equipo de Chunichi. Con 35 años de edad y su producción ofensiva en declive, no fue una sorpresa que el club no renovara su contrato para este año.
Según su agente, varios otros conjuntos de la NPB estaban interesados en firmarlo para la campaña 2025, pero al final ninguna de esas ofertas se materializó por lo que para el día inaugural de la temporada su nombre no estaba incluido en el roster de ninguno de los 12 equipos de la liga.
Debido a su edad, se pensó lógicamente que su carrera en Japón había llegado a su fin, pero él no se dio por vencido y se fue a jugar a la Liga Mexicana de Béisbol con los Tecolotes de los Dos Laredos para mantenerse activo y esa apuesta terminó pagando sus frutos.
Viciedio brilló en el juego del sábado ante Yomiuri
Luego de batear para .276, con 8 jonrones y 31 empujadas en 38 compromisos, las Estrellas de DeNA decidieron darle la oportunidad de regresar a Japón debido a la urgente necesidad que tenían de mejorar su producción ofensiva.
El inicialista villaclareño conoce muy bien tanto la NPB como la Liga Central, por lo que en realidad no necesitaba adaptarse al circuito. Todo era cuestión de calentar sus motores en el conjunto filial de la organización para poder debutar luego con el equipo grande y eso fue lo que pasó esta semana.
El pasado martes 29 de julio tomó un turno como emergente en el encuentro ante las Golondrinas de Yakult en el Estadio de Yokohama y si bien no pudo conectar un imparable en ese momento, su regreso a la máxima categoría del circuito se había hecho realidad.
En los siguientes 3 desafíos volvió a fallar en calidad de emergente, pero este sábado 2 de agosto finalmente recibió la oportunidad de jugar como titular y eso fue lo que marcó la diferencia, porque se fue de 4-2, con 2 dobles y una empujada, ante los Gigantes de Yomiuri en el Tokyo Dome.
Obviamente, todavía queda mucho camino por recorrer y en este momento resulta difícil saber si podrá mantener esa buena producción en el futuro, pero sin duda alguna se trata de una muy buena señal y si alguien cuenta con las herramientas necesarias para tener éxito en esta liga es él.
El hecho de que DeNA ascendió al segundo lugar de la tabla de la Liga Central con su ayuda y promete clasificar de nuevo a los playoffs del circuito este año va a ser una gran motivación para él, que seguramente dará lo mejor de sí para poder regresar a la organización el año que viene.
Viciedo acumula ya 7 años de servicio en la NPB y una vez que complete el octavo dejará de contar como un jugador importado en el roster de su equipo. Ese es un gran incentivo para mantenerse activo en la liga, no sólo para él sino para el conjunto que decida firmarlo en el futuro.
Dolis está de regreso con Hanshin después de 6 años de ausencia
El otro de los dos veteranos que regresó exitosamente a la máxima categoría del circuito esta semana fue el relevista dominicano Rafael Dolis, quien defendió los colores de los Tigres de Hanshin entre las temporadas 2016 y 2019.
Luego de alternarse entre los roles de relevista intermedio y cerrador, en 2017 no sólo se ganó la titularidad en el segundo de esos puestos sino que también se convirtió en el primer latino en cosechar un título de salvados en Japón, luego de liderar la Liga Central con 37 rescates.
En 2018, quedó igualado en el tercer lugar de ese departamento con un registro de 32 y en 2019 se convirtió en el lanzador importado con más rescates de por vida en la historia del club, luego de superar los 80 que acumuló el surcoreano Seung Hwan Oh.
Para finales de 2019, no sólo quedó a 4 salvados de convertirse en el primer latino en llegar a los 100 rescates en su carrera en Japón, sino que además tenía una efectividad de por vida de 2.49 y era uno de los mejores cerradores de toda la NPB.
Su carrera en el circuito nipón hubiese continuado sin problemas de no ser por el hecho de que le llegó una oferta para regresar a las Grandes Ligas y con casi 32 años de edad en ese momento, obviamente no podía dejarla escapar.
Fue así como firmó un contrato de un año y un millón de dólares con los Azulejos de Toronto en 2020 y debutó con ese equipo esa misma campaña. En los 24 juegos en los que vio acción, dejó un registro de 2-2, 5 salvados y 7 aguantados con una efectividad de 1.50, razón por la cual el club decidió ejercer la opción para un segundo año que tenía en su contrato.
Lamentablemente, en 2021 no tuvo el mismo éxito. Cerró la campaña con una efectividad de 5.63 en 39 encuentros y fue dejado en libertad, por lo que se vio obligado a cambiar de equipo. En 2022, firmó un contrato de liga menor con los Medias Blancas de Chicago con la esperanza de poder regresar a las mayores, pero al final no lo logró y volvió a quedar en libertad en septiembre.
En 2023, probó suerte con los Pericos de Puebla en la Liga Mexicana de Béisbol, pero desafortunadamente tampoco le fue bien, luego de finalizar el año con una efectividad de 6.56 en 25 desafíos, razón por la cual fue dejado en libertad.
La emoción que Dolis mostró a su regreso fue evidente
En 2024, decidió regresar a Japón con los Perros Luchadores de Kochi de la Liga Independiente de la Isla de Shikoku, que si bien no es de extraordinaria calidad ni tampoco paga muy buenos salarios, sí tiene la ventaja de ser una ventana para los scouts de la NPB.
Hanshin, su equipo original en ese circuito, se tomó la molestia de monitorear su trabajo y después de comprobar que todavía tenía el talento necesario para jugar al máximo nivel japonés decidió firmarlo a mediados de julio para reforzar su bullpen.
Así, el derecho de 37 años regresó al montículo este jueves 31 de julio en el encuentro entre los Tigres de Hanshin y los Carpas de Hiroshima en el Estadio Koshien de Nishinomiya, que fue su hogar durante las 4 temporadas que disputó anteriormente en Japón.
Lanzó una entrada de relevo en la que ponchó a un bateador y otorgó un boleto sin permitir hits ni carreras y salió del terreno mostrando una evidente emoción en su rostro, ya que a su edad seguramente pensó que nunca regresaría a la NPB.
Este sábado 2 de agosto, como visitante ante las Golondrinas de Yakult, le fue incluso mejor, luego de retirar en fila a los 3 rivales que enfrentó, incluyendo uno por la vía del ponche, para mantener su efectividad de la campaña en 0.00.
Parece difícil que le den la oportunidad de cerrar un juego este año, pero si mantiene la buena actuación que ha mostrado hasta ahora y le renuevan su contrato para la temporada 2026, es posible que lo veamos convertirse en el segundo latino en llegar a los 100 salvados de por vida en el béisbol japonés.
Pase lo que pase, nos da una alegría enorme ver tanto a Viciedo como a Dolis de regreso en la NPB y además brillando sobre el terreno, tal como lo hicieron durante sus mejores épocas en la liga. Incluso si no vuelven el año que viene, este epílogo de sus carreras en Japón será recordado por siempre.



