
Por Radhamés Bonilla
En el béisbol, como en la vida, el respeto, la honra, la coherencia y todo lo que se ha aportado desde diferentes posiciones, es imposible ignorarlo, e intentar hacerlo sería un desacierto histórico inexcusable y un agravio contra la sociedad, que ninguna estadística podrá suplantar.
En ocasión de la puesta en circulación en el Centro León en Santiago, del libro “El Chilote Llenas, Gloria del Béisbol Dominicano”, de la autoría del editor deportivo del Listín Diario Hector J. Cruz, sorprendió a todos los concurrentes a ese acto, la participación sorpresiva de un niño de apenas diez años, Amir Bonilla, quien leyó con precisión unas notas dedicadas a Winston Enriquillo Llenas Dávila, el Chilote.
Ese diminuto personaje, delante de una audiencia de mayores, uno y otros emocionados y atentos, describió en un simple acróstico, la personalidad de Chilote y dijo lo siguiente:
“El apodo de CHILOTE, el mas popular de la pelota tiene siete letras. La C de Chilote es la C de Caballero, La H de Chilote es la H de honesto y de Héroe. La I de Chilote es la I de Inmortal y la i de Ídolo. La L de Chilote es la L de Líder. La O de Chilote es la O de Optimista. La T de Chilote es la T de Talentoso y la E final de Chilote es la E de Exitoso”
No había mejor forma para describir la verdadera personalidad de Chilote, que exhibe este gran hombre del béisbol, todavía activo haciendo caso omiso de su edad.
Y todos esos indiscutibles y adorables atributos reunidos, son la esencia de lo que podemos llamar EL CHILOTISMO, que sin duda es una doctrina o filosofía modelo de conducta digna de ser seguida, que él ha aportado no solo con su amor eterno al béisbol, sino a la sociedad.
Su expediente profesional henchido de éxitos, nadie jamás podrá igualarlo. Y su conducta personal y social es digna de imitarse.
El, que en el béisbol lo ha hecho todo y muy bien, nunca pensó y jamás pidió ser cambiado de su equipo las Aguilas Cibaeñas, y siempre mostró su coherencia y lealtad deportiva al únicamente vestir el uniforme de ese conjunto. Esto y todo lo anterior, hace que su tasa de rechazo sea igual a cero.
Por eso, si oficialmente se designase al Estadio Cibao con un sub nombre, y sin menospreciar los méritos de otros valiosos y talentosos peloteros de su propia generación, como Tony Peña, Miguel (Guelo) Diloné, Stanley Javier, Miguel Tejada y Félix Fermín, entre otros más, debe ser con el de ESTADIO CIBAO, WINSTON (CHILOTE) LLENAS.
Los Presidentes del Senado de la República y de la Cámara de Diputados, ciudadanos Ricardo De los Santos Polanco y Alfredo Pacheco, respectivamente, tienen una única oportunidad de casarse con la gloria.
El Cibao y todo el país aplaudirán y aprobarán la aceptación de esta propuesta.



