La relación entre Daniela Gaxiola y Jessica Salazar comenzó en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, aunque el único recuerdo que guarda Gaxiola es una fotografía.
Salazar, por entonces una joven promesa del BMX, trabajó como voluntaria en aquel evento, y cuando Daniela bajó del podio con una medalla de plata en la prueba de keirin de ciclismo en pista, le pidió una foto en los pasillos.
Sus vidas continuaron en paralelo, sin volverse a cruzar, hasta que el talento de Salazar sobre la bicicleta se hizo notar.
“Yo era cien por ciento BMX. Solo competía en pista en copas nacionales. Y me iba bien, nunca estaba fuera del podio. Todos los entrenadores me decían que me cambiara”, recordó Salazar en una entrevista en El Heraldo de México.
Pero necesitaba un empujón más y se lo daría precisamente Gaxiola años más tarde, convertida ya en una de las mejores pistards del continente americano.
“Alrededor de 2013 ya ubicaba (a Jessica) un poquito más porque ella estaba en el BMX. Con el tiempo supe que tenía cualidades para la pista, y ahí fue cuando empezamos a tener comunicación. Para transmitirle mi experiencia y motivarla a que viera la pista para competir a nivel internacional”, explicó Gaxiola al mismo medio.
Via: olympics.com



