SANTO DOMINGO (República Dominicana) El experimentado Ramón de León no habla de retiro inminente, pero tiene claro su valioso papel: ser el mentor de la selección de racquetbol de la República Dominicana que de a poco se erige “en una piedra en el zapato” del área centroamericana y del Caribe.
De León, quien tiene segura una segunda medalla histórica a estos niveles, manifestó que tomó la iniciativa de ayudar a sus compañeros a asimilar los errores “como parte del crecimiento mismo en la cancha”.
“Siempre hablo con mis compañeros, para que entiendan que uno saca provecho de sus propios errores, ese es uno de mis principales aportes en la selección”, admitió.
Sostuvo que su dilatada experiencia en certámenes internacionales le ha fructificado mucho en la combustión competitiva, porque en el deporte las faltas son parte del día a día, como en la vida cotidiana.
A sus 33 años, y como el segundo mayor de la contienda, De León exprime sus galones, como “psicólogo” dentro y fuera de la cancha, donde la fortaleza mental termina siendo clave para cosechar los triunfos.
De León también buscará medalla este miércoles, y aunque tiene 0-2 de por vida ante su rival, Edwin Galicia, de Centro Caribe Sports (Guatemala), la preparación psicológica lo ha convencido que “sí puede vencer el obstáculo que representa el guate”.
Si logra romper la racha ante el guatemalteco, conseguiría superar su histórico bronce en los centroamericanos de Barranquilla 2018, y sería la primera presea en sencillos. El lunes aseguró bronce en dobles mixtos.
Sobre la selección nacional, indicó que venir de cuatro años sin competencias (la pandemia) podría ser un factor negativo, sobre todo en lo táctico y físico.
De León pulula las canchas centroamericanas en busca del gran alimento: los metales, no importa el valor, y como aderezo, dar toda su experiencia a cada miembro de la tricolor.



