Por: Nelson de la Rosa Rodríguez
Con tal de ganar un Campeonato da lo mismo un cuadrangular, una base por bolas, un error, un dead ball, un wild pitch, o un fly de sacrificio.
Pues de esa última manera se definió la Liga Dominicana 1997-1998 en juego entre Tigres del Licey y Águilas Cibaeñas en el estadio Cibao de la ciudad de Santiago de los Caballeros.
Los del Licey habían empatado el juego a 6 carreras y se jugaba entonces el final del noveno inning del sexto juego. Si Águilas ganaba era Campeón, otro resultado obligaría a un séptimo juego, en el estadio Quisqueya.
Frente al relevista José Mesa, Guillermo García abrió el capítulo con hit a la banda izquierda, luego fue sustituido por el corredor Ramón Gómez, que arribó a segunda base por un wild pitch. Seguidamente Omar Ramírez tocó la bola para sacrificarse, pero el antesalista tiró desviado a primera, y quedó con vida, mientras Gómez anclaba en la antesala.
Entonces, con corredores en las esquinas, los infielders jugaron por dentro para evitar la de la victoria y le tocó el turno a Miguel Tejada. “La Guagua” se fajó con una recta de Mesa, en la zona interior, y sacó un rodado por tercera y fue puesto out en primera, aunque el corredor de primera llegó hasta segunda, lo que provocó que al siguiente bateador le dieran un boleto intencional para buscar un out forzado por home o un doble play, con el bateador en turno.
Ese hombre en turno era Tony Peña, manager jugador, que había entrado a batear en el inning anterior y se quedó en la receptoría o en su defecto traer un emergente.
Sin embargo, con algo de orgullo personal y mucho de apoyo de sus compañeros, Peña salió a consumir lo que fue su último turno como jugador activo.
Los jardineros se le cargaron al lado derecho. Peña ya no tenía los reflejos de antes, Mesa era un pitcher de bola rápida y el las posibilidades de que la conexión fuera hacia la zona diestra del campo eran elevadas.
Tony dejó pasar el primer strike, luego le hizo swing a un envío malo y sacó una rolata de foul. Y fue en el tercer lance, cuando aprovechó un envío sobre lo alto para conectar, no hacia el jardín derecho, sino hacia el centro del terreno. Eso hizo que el jardinero Daniel Ramírez tuviera que moverse de su posición y capturar la bola a una buena distancia del plato.
Entonces, justo al capturarla salió el corredor de tercera Ramón Gómez, para pisar el home antes de que llegara el tiro y anotar la carrera de la victoria y a la vez la carrera del Campeonato, que fue impulsada por el manager-jugador Tony Peña, con un fly de sacrificio en su último turno al bate en la Liga Dominicana, en una fresca noche de enero de 1998.
Yo soy Nelson de la Rosa y regreso, en otro momento.



