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Beisbol

Cómo compara Miguel Cabrera con el grupo de 500 HR y 3 mil hits

El grupo lo forman Henry Aaron, Willie Mays, Eddie Murray, Rafael Palmeiro, Albert Pujols y Alex Rodríguez.

Miguel Cabrera. Fuente Externa
Por David Schoenfield/ ESPN

Podría parecer inevitable que Miguel Cabrera llegó a este punto, y que con su próximo hit (tras recibir un boleto intencional en su última aparición al plato en su encuentro del jueves), se convertirá en el miembro número 33 del club de los

3,000 imparables y apenas el séptimo pelotero de Grandes Ligas en sumar 3.000 hits y 500 jonrones. Después de todo, cuando firmó su primer contrato con los Miami Marlins en 1999, su bono de $1.9 millones constituyó un récord para un pelotero venezolano.

A los 20 años, fue cuarto bate de los Marlins en la Serie Mundial de 2003, en la que el equipo de Florida venció a los New York Yankees en seis juegos.

En su primera temporada completa, ligó para .294 con 33 cuadrangulares y en la temporada siguiente, bateó para .323, la primera de sus 11 temporadas por encima de los .300.

Por supuesto que uno nunca proyecta esta clase de carrera para cualquier pelotero, sin importar su talento, sin importar las estadísticas que acumuló cuando tenía 21 años.

A punto de unirse a Henry Aaron, Willie Mays, Eddie Murray, Rafael Palmeiro, Albert Pujols y Alex Rodríguez como miembro del club de los 3,000 hits y 500 cuadrangulares, Cabrera ha combinado el arte de un bateador de sencillos con la imponente personalidad de un slugger, sumándole suficiente longevidad para seguir jugando a los 39 años.

En su mejor momento, Cabrera fue el mejor bateador del mundo, ganando cuatro títulos de bateo en un periodo de cinco años entre 2011 y 2015, aparte de sumar 44 jonrones en dos ocasiones. Gano la Triple Corona en 2012, a pesar de jugar las últimas siete semanas de la temporada con un esguince de tobillo que habría enviado a la mayoría de los peloteros a la lista de lesionados. «No bateas buenos pitcheos», dijo en una ocasión. «Bateas errores». Esa filosofía de bateo subestima su capacidad de ajustarse constantemente a los pitcheos que intentaban hacerle out: siempre parecía estar un paso por delante de ellos.

Por largo tiempo, no ha sido aquel Miguel Cabrera de sus mejores tiempos (no batea para .300 desde 2016) y ha cojeado en su ruta a ambos hitos. Sin embargo, actualmente está a punto de convertirse en uno de los grupos más peculiares y geniales de la historia de las Grandes Ligas. Comparemos a estos siete legendarios peloteros en algunas categorías ofensivas.

Siga a Miggy en su búsqueda de los 3,000 hits: Rockies-Tigers, 7 p.m. hora del Este por ESPN+ en Estados Unidos y Star+ en Suramérica

Bateo para promedio

Miguel Cabrera, .310

Henry Aaron, .305

Willie Mays, .302

Albert Pujols, .297

Alex Rodríguez, .295

Rafael Palmeiro, .288

Eddie Murray, .287

Los cuatro títulos de bateo de Cabrera son un logro notable para cualquier toletero diestro, ya que generalmente los bateadores diestros no ganan tantos campeonatos ofensivos como los zurdos. Cabrera se alzó con el suyo mientras cargaba un piano y dos violinistas a sus espaldas, haciendo que su hazaña sea más asombrosa (consideren que los diestros Manny Ramírez, Frank Thomas y Edgar Martínez, de características similares y conocidos por su lentitud en las bases, suman apenas cuatro títulos de bateo). Asimismo, los títulos de bateo de Cabrera se produjeron al inicio de la era de grandes velocidades de salida, momento en el cual los promedios de bateo empezaron a caer en toda la liga: el promedio colectivo en la Liga Americana fue inferior a .260 durante las cuatro temporadas en las cuales Cabrera se hizo con la corona de bateo.

Aquí tenemos otra forma de verlo. Baseball-Reference hace seguimiento al promedio de bateo de un pelotero, comparado a lo que un jugador de posición distinta al pitcher habría ligado en el mismo estadio. Podemos comparar las carreras de estos siete peloteros utilizando dicha metodología, para ver cuántos puntos tenían por encima del promedio de la liga:

Cabrera: +50 puntos

Aaron: +44

Pujols: +38

Mays: +38

Rodríguez: +25

Murray: +25

Palmeiro: +19

Cinco de estos siete peloteros ganaron al menos un título de bateo; sin embargo, sólo Aaron se une a Cabrera con más de uno (ganó dos). Palmeiro saltó a la palestra como un bateador de poder moderado y altos promedios con Cubs y Rangers, terminando en el segundo y tercer lugar en las peleas por la corona de bateo en 1988 y 1990 antes que él, ehhh, transformara su juego y comenzara a soltar batazos de largometraje. Pujols tiene dos de las tres temporadas individuales con mejores promedios de la lista, ligando para .359 en 2003 y .357 en 2008, poseyendo promedio de por vida de .331 en sus primeras 10 temporadas; sin embargo, apenas ligó para .261 desde entonces y también debemos tomar en cuenta la segunda mitad de su carrera. Entonces Cabrera, a pesar de su bajón de años recientes, sigue siendo el número 1 en esta categoría.

A-Rod es el pelotero que aparentaba tener todas las probabilidades de llenar su vitrina con títulos de bateo, tras ligar para .358 en su primera temporada completa en las Mayores, liderando la Liga Americana. Si bien superó los .300 en ocho ocasiones adicionales, solo terminó dos veces más entre los 10 mejores en la carrera por la corona ofensiva (séptimo en 2001, segundo en 2005). Rodríguez tomó la decisión calculada de sacrificar contacto por poder, ya que sus tres mejores temporadas en cuanto a índice de contacto fueron sus tres primeras campañas completas en las Mayores entre 1996 y 1998, y fue probablemente la decisión correcta. Sin embargo, esa temporada de 1996 sigue siendo mi temporada favorita de la carrera de Rodríguez.

Bateo para poder

Rodríguez (696 HRs, .255 poder aislado)

Mays (660 HRs, .255 poder aislado)

Aaron (755 HRs, .250 poder aislado)

Pujols (681 HRs, .247 poder aislado)

Palmeiro (569 HRs, .226 poder aislado)

Cabrera (502 HRs, .222 poder aislado)

Murray (504 HRs, .189 poder aislado)

¿Cómo medir el poder? Aaron comanda el grupo en jonrones de por vida. Sin embargo, debemos mencionar que Mays dejó de jugar casi dos temporadas completas mientras servía en el Ejército. El «Say Hey Kid» sumó 92 cuadrangulares en sus dos primeras campañas tras volver a la actividad deportiva; por ende, bien pudo haberse igualado a los 755 de Aaron en otras circunstancias. Ciertamente, Aaron no fue conocido por sus batazos titánicos, y si bien nunca sumó más de 50 cuadrangulares en una temporada, sí superó los 40 jonrones en ocho ocasiones: total igualado por Rodríguez (y Barry Bonds y Harmon Killebrew) y solo superado por las 11 campañas de Babe Ruth.

El poder aislado es una buena forma de medir esta categoría: se trata simplemente de restar el porcentaje de slugging menos promedio de bateo; por ende, resta los sencillos de la ecuación, dejando únicamente los extrabases. Rodríguez y Mays quedan empatados en la cima, con Aaron siguiéndoles de cerca. Cabrera solo se ubica en el sexto puesto, lo que quizás no sorprende al considerar que apenas tiene dos temporadas con al menos 40 cuadrangulares. Hasta Palmeiro tuvo cuatro. Sin embargo, eso nos dice mucho más con respecto a la clase de bateador que era Cabrera, más allá de cualquier carencia de poder bruto: en realidad, fue un toletero de altos promedios que regó pelotas por todo el terreno. Si Cabrera fuera un pelotero debutante hoy en día, probablemente se le instruiría para concentrarse más en los ángulos de lanzamiento.

Podemos medir su filosofía de poder por todo el terreno viendo el porcentaje de jonrones de por vida conectados hacia el jardín central o la barda opuesta. Comparémoslo con otros peloteros de quienes poseemos datos completos:

Cabrera: 59% de batazos halados, 41% al jardín central/barda opuesta

Rodríguez: 58% pull, 42% to center/oppositede batazos halados, 42% al jardín central/barda opuesta

Pujols: 73% de batazos halados, 27% al jardín central/barda opuesta

Palmeiro: 80% de batazos halados, 20% al jardín central/barda opuesta

Ciertamente, una filosofía muy distinta a la de Pujols, que depende mucho de halar batazos. Asimismo, Cabrera ha pasado la totalidad de su carrera jugando en estadios hostiles para los jonroneros, específicamente en Miami y después con Detroit; a pesar de que Comerica no es necesariamente un parque poco fértil para los toleteros, ya que la amplia brecha entre right y center field lo convierte en terreno óptimo para ligar dobles y triples. Sin embargo, las estadísticas en bruto afirman que Cabrera no ha perdido mucho en el departamento de jonrones: 249 cuadrangulares en casa, 253 en la carretera. Revisé sus mejores años jugando con los Detroit Tigers (entre 2008 y 2016) y nuevamente las cifras son bastante parejas, con 155 jonrones en casa y 153 en la carretera.

Picos a corto plazo: sus tres mejores temporadas

De acuerdo con los promedios de wRC+ (carreras creadas sopesadas) durante tres temporadas:

Pujols: 182.3 (184, 184, 180)

Aaron: 182.0 (191, 178, 177)

Cabrera: 180.3 (193, 177, 171)

Mays: 177.7 (186, 174, 173)

Rodríguez: 169.3 (175, 174, 159)

Murray: 153.7 (155, 153, 153)

Palmeiro: 150.7 (156, 152, 144)

Aquí entra en juego el contexto. La temporada 2013 de Cabrera se ubica como la mejor de todo el grupo. Bateó para .348/.442/.636 en aquella campaña: de hecho, estas tres estadísticas superan a la línea ofensiva con la que alzó la Triple Corona en 2012. La Liga Americana ostentó un promedio relativamente moderado de 4.33 carreras por juego en aquella temporada. Comparémoslo, por ejemplo, con la temporada 2007 de Rodríguez, cuando ligó para .314/.422/.645 con 54 jonrones: su OPS de 1.067 casi iguala al 1.078 de Cabrera. Sin embargo, la Liga Americana ostentó promedio de 4.90 carreras por juego en aquella temporada; por ende, antes de tomar en cuenta los estadios, Cabrera jugó dentro de un entorno de producción de carreras mucho mejor, lo que aumenta sustancialmente su wRC+.

Pujols se destaca en esta categoría, no sólo en lo que respecta a estadísticas de sabermetría, sino también en cifras en bruto: El dominicano es el único pelotero con temporadas con 1.100 de OPS: de hecho, tuvo cuatro, específicamente en 2003, 2006, 2008 y 2009. En esas dos últimas temporadas cosechó su segundo y tercer premios al Jugador Más Valioso. Una gran diferencia entre Pujols y Cabrera: Pujols nunca se ponchó 100 veces en una temporada, mientras que Cabrera suma 11 torneos con al menos 100 abanicados.

Picos a largo plazo: 12 mejores temporadas

Seleccioné un ciclo de 12 temporadas porque coincide con el ciclo de la docena de campañas de Cabrera entre 2005 y 2016, cuando bateó para .326/.405/.571 y promedió 33 jonrones y 115 empujadas. Las clasificaremos utilizando la estadística OPS+ de Baseball-Reference:

Pujols, 2001-11: 40 HR, 120 RBI, 168 OPS+

Mays, 1954-1965: 40 HR, 109 RBI, 167 OPS+

Aaron, 1962-73: 38 HR, 106 RBI, 164 OPS+

Cabrera, 2005-2016: 33 HR, 115 RBI, 159 OPS+

Rodríguez, 1996-07: 43 HR, 124 RBI, 150 OPS+

Murray, 1979-90: 27 HR, 99 RBI, 142 OPS+

Palmeiro, 1992-03: 38 HR, 113 RBI, 137 OPS+

El ciclo de 12 campañas de Pujols incluye convenientemente la totalidad de su estadía con los St. Louis Cardinals antes de partir con rumbo al equipo de Los Angeles Angels, una trayectoria notable en la que ligó para .329/.421/.617 con 447 jonrones. Me siento cómodo al tenerlo en el liderato, apenas superando a Mays por un pelo. De hecho, el mejor ciclo de 12 años de Mays termina con la que probablemente fue su mejor temporada ofensiva en 1965, que le hizo acreedor de los honores al Más Valioso después de batear para .317/.398/.645 con 52 jonrones.

Una palabra sobre Aaron: un ciclo de 12 años a su máximo nivel no le hace justicia. Vean esto: su ciclo de 17 años a máximo nivel, entre 1957 y 1973, produce el mismo OPS+ de 164. Tan absurdamente grandiosa fue su carrera: ¡sus 17 años al mejor nivel son tan buenos como su mejor ciclo de 12 años! De hecho, ese ciclo entre 1962 y 1973 ni siquiera incluye su campaña de 1957 que le hizo merecedor del Más Valioso, en la que bateó para .322 con 44 jonrones, o las dos temporadas en las que alzó el título de bateo en 1956 y 1959.

Cabrera fue devastadoramente consistente durante su ciclo, llegando a 150 OPS+ en 10 de las 12 campañas. En su «peor» temporada de dicho ciclo (2008), fue líder de la Liga Americana con 37 jonrones y 127 empujadas.

Las estadísticas de poder de Rodríguez se salen de lote, incluyendo tres campañas con 50 jonrones; sin embargo, su ciclo coincide con una de las eras de mayor carreraje de la historia del béisbol. De hecho, la Americana sumó promedio superior a cinco carreras por juego en 1996, 1998, 1999, 2000 y 2004, e incluso en la era post-esteroides de 2006 y 2007, ostentó promedio superior a 4.90 carreras por encuentro.

¿Quién fue el mejor bateador en líneas generales? Cuesta pasar por alto la longevidad y consistencia de Hank Aaron, incluso por encima de Mays, cuya carrera se desvaneció un poco antes que la de Aaron. De forma similar, Cabrera no fue capaz de mantener su nivel después de cumplir 35 años; pero sigue jugando. Su padre fue pelotero profesional en Venezuela y su madre, leyenda del sóftbol con la selección nacional. Indudablemente, «Miggy» nació para batear: 3,000 hits y 500 jonrones será su legado indeleble, como uno de los mejores de todos los tiempos.

Via: ESPN.com

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