Sin embargo, en la conclusión del octavo rollo los nipones agregaron otra por imparable de Tetsuto Yamada, sacrificio de Hayato Sakamoto e incogible de Masataka Yoshida.
La escena quedó lista para el noveno, y allí el cerrador Ryoji Kuribayashi recetó un ponche y no permitió libertades, para dejar a Japón como el único invicto en esta lid.
Más temprano, República Dominicana conquistó el bronce, tras imponerse 10×6 a Surcorea, el anterior campeón olímpico.



