
Por Emmanuel García Musa
– «mi hermano»
– «de primicia»,
– «mi hermano y amigo»,
– «y los recursos?»,
– centralización y control absoluto,
– «no nos llega na’ «,
– delirio de figureo: bulla, fotos y redes, sonar,
– difusión y alaraca primero, ejecución y resultados quién sabe,
– en contra de todo,
– opinar o criticar sin oir o documentarse,
– perpetuidad,
– sentido de herencia y pertenencia de las organizaciones,
– «al interior no mandan na'»,
– amarres personales y estatutarios superan el cumplimiento de objetivos y servicio,
– «fulano le llega, son panas»,
– unánime,
– «fulano es eterno, tiene xx años»; peeero, Y YOO?
– mínima oposición o cero contrarios,
– entidades virtuales, activas solo en los medios o redes,
– «lo tuyo ta’ pa firma en el despacho del hombre»,
– «se creó una comisión»,
– particular interpretación de leyes, estatutos y reglamentos,
– «estaremos despachando desde …»,
– «votos tan amarraos»,
– «somos del equipo»,
– estatutos obsoletos y fuera de las leyes,
– «intervenir»,
(método ilegal/autoritarismo favorito de los que se ponen por encima del Estado, las leyes y de la Carta Olímpica, y se creen dueños de instituciones. Abusando de la ignorancia de otros).
– mediación / metodología de resolución de conflictos (promovidas por el olimpismo), vías que proceden ante la famosa y obsoleta «intervención»,
– «lo dejamos sobre la mesa»,
– «el estatuto de la federación dice…»,
– «estamos enviando un reglamento», favorito para imposiciones y violar la ley y la personería jurídica de organizaciones legalmente autónomas, generalmente en contra de opositores.
– «estamos capacitando»
– «la federación tiene cuarto»,
– «laissez faire», «paño con pasta», «a sigún», «na e’ na»,
– «el interior es relleno»,
– «la asamblea es soberana»,
– «el ministerio no ha depositado»,
– «capitaleño lo quiere to»,
– «u» por sub, adaptación/extranjerismo (under=debajo),
– «lo que diga el presi»,
– miembros sello gomígrafo,
– «sólo él habla»,
Si tiene tres es dirigente en potencia.
Observe, las instituciones se parecen a sus dirigentes cuando los dirigidos se dejan narigonear.



