Miguel López, Tite Núñez y Jorgito Villalona entregan utilería de béisbol a la Liga Emilio Domínguez, de La Otra Banda. Fuente Externa
Tuto Tavarez
SANTIAGO.- La familia López Violette cruzó el río Yaque para llegar hasta La Otra Banda, donde hicieron entrega de útiles de béisbol a la Liga Emilio Domínguez, que recluta niños y jovencitos de ese sector de Santiago.
Esta labor altruista está llegando a varias ligas del béisbol que funcionan en esta ciudad, con la finalidad de hacer más fácil el trabajo de los entrenadores.
Emilio Domínguez, cariñosamente “El Diminutivo”, es un exlanzador zurdo, que ha decidido traspasar sus conocimientos a los niños y jovencito que viven allende el río Yaque, en lo que se conoce como La Otra Banda.
Con esta utilería de béisbol, los niños y jovencito que entrena Domínguez, tendrán mayor facilidad para las prácticas que realizan, con el sueño de algún día ser peloteros profesionales.
El entrenador de los pequeños que dedica varias horas del día a entrenar niños y jóvenes, recibió donativo que encabezó el deportista Miguel López, en representación de su familia.
Todos los integrantes de la familia López Violette trabajan en esta obra caritativa, reuniendo utilería en Estados Unidos, la que envía a Santiago para luego entregar a las Ligas.
En la entrega los aspirantes a peloteros de La Otra Banda, recibieron bates, guantes, pelotas, protectores de cabezas, tenis, mochilas y productos de limpieza como cepillo y cremas dentales.
La entrega se hace en coordinación con la Asociación de Béisbol Olímpico de Santiago (ABOS), que se encarga de seleccionar las ligas más necesitadas.
El licenciado Diógenes “Tite” Núñez, presidente de la Asociación de Béisbol Olímpico de Santiago (ABOS), acompañó la familia López Violette, así como el dirigente deportivo Reynaldo Villalona.
Hasta ahora han recibido la importante utilería las ligas Ceballos Rojas, de Licey, Chaguito Olivo, de Gurabo; Beltré del Parque Central y Yolo Pérez, de La Joya.
López informó que este martes estará en Tierra Alta entregando a la Academia que dirige Rafael “Tranquilo” Tavárez.
Estas familias se pasan un gran tiempo en los Estados Unidos, reuniendo la utilería, luego la empacan y envían a República Dominicana con recursos propios.
Además de Miguel López se encargan de esta gran obra, sus hijos Liubienka y Reggie López, Patrick Violette y Juan Francisco Núñez.



