
Por Alexander Gómez
SANTO DOMINGO. -El dirigente de los Gigantes del Cibao, Jeffrey Sierra, valoró el crecimiento emocional y colectivo del equipo tras superar una etapa complicada de la temporada, destacando la resiliencia, el aprendizaje y la fe como pilares fundamentales en el proceso.
“Lo primero que hicimos cuando entramos fue disfrutarlo, disfrutarlo, porque como todos saben, el béisbol cuando las rachas negativas inician, a veces por más bien que uno haga las cosas, las cosas no salen”, expresó Sierra, al referirse al ambiente que procuró mantener dentro del conjunto en medio de las dificultades.
El dirigente subrayó que el enfoque estuvo en asumir los momentos difíciles como oportunidades de crecimiento.
“Una cosa que sí me aseguré de enfatizar a todo el grupo fue que disfrutaran el momento difícil, que creciéramos como equipo y que aprendiéramos lo mayor posible, porque el proceso es lo que forma el carácter del ser humano cuando uno verdaderamente crece”, señaló.
Sierra admitió que, por la situación que atravesaba el equipo, lo normal habría sido ver a los jugadores desanimados, algo que nunca ocurrió.
“Era considerablemente para nosotros poder estar con la cabeza abajo, pero fue algo que nunca aconteció”, afirmó.
Según explicó, la comunicación constante y el enfoque en los aspectos controlables fueron claves.
“Nosotros día tras día hablábamos cuando era necesario hablar, controlar las cosas que podemos controlar, dar lo mejor de nosotros y, como todos saben, siempre les decía: jueguen béisbol”, comentó.
El dirigente también compartió que asumir el cargo no estaba dentro de sus planes iniciales.
“En mi mente lo más lejos que yo tenía en esta etapa era estar dirigiendo. El año pasado yo era coach de banca y este año opté por trabajar en la oficina, producto de pasar más tiempo con mi familia y el ministerio”, explicó.
Sierra reconoció que las responsabilidades del puesto son grandes, pero agradeció la oportunidad.
“Lo único que puedo decir es que es por Dios que estoy aquí. El peso es grande, el desafío ha sido bien grande, pero estamos agradecidos de Dios y estamos en la mejor posición de seguir echándonos adelante”, afirmó.
Finalmente, reiteró que su llegada al puesto respondió a una necesidad del momento. “Alguien tenía que hacerlo, y en ese momento como hombre de terreno era yo. Todo el mundo se puso como grupo y simplemente estamos aquí. En mis planes humanos no estaba hacer esto, pero fue la voluntad de Dios. No sabemos qué pudiera pasar de aquí en adelante”, concluyó.














