
Por Alexander Gómez
A sus 43 años, con la experiencia y el temple que lo distinguen, Robinson Canó volvió a ser protagonista.
Con un imparable al jardín derecho en la décima entrada, el veterano remolcó la carrera que dejó en el terreno a los Tigres del Licey y dio a las Estrellas Orientales un triunfo dramático 5-4 la noche de este domingo en el Estadio Tetelo Vargas de San Pedro de Macorís.
Las Estrellas consiguieron su segunda victoria consecutiva, ambas frente al Licey, enviando un mensaje de fortaleza colectiva en esta fase del torneo otoño-invernal 2025-2026, dedicado a Juan Marichal y por la Copa Banreservas.
Con Raimel Tapia y Josh Lester en las bases, Canó recibió el reto del pitcheo zurdo y respondió como los grandes.
“Fueron a lanzarle al viejito, pero gracias a Dios la cosa salió por este lado”, dijo sonriente el Jugador Estrella de las Estrellas le dijo Canó a Manuel Acevedo para la televisión de las Estrellas.
Explicó que buscó simplemente hacer contacto.
“Fue buscar un picheo para hacer el trabajo. No fue duro, pero era lo que se necesitaba para ganar el juego”.
Sobre la decisión del Licey de otorgar boleto a Lester para enfrentarlo, comentó:
“Eso era lo correcto, tú quieres buscar el doble play, zurdo contra zurdo. Pero salió bien para nosotros”.
Canó valoró el momento anímico del equipo.
“Ganarle dos juegos al Licey dice mucho del equipo que tenemos. Sabía que tarde o temprano iba a venir esa combinación de defensa, ofensiva y picheo”.













