SANTO DOMINGO.- La República Dominicana fue escogida por unanimidad como sede de la Copa Caribe de Balonmano, torneo clasificatorio para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, durante una reunión encabezada por el presidente de la Federación Dominicana de Balonmano, Miguel Rivera, junto a los máximos representantes de las federaciones de Centroamérica y el Caribe y el presidente de la Confederación de Balonmano de Norteamérica y el Caribe, Mario García de la Torre.
El encuentro, celebrado en el país, sirvió para abordar los aspectos organizativos del certamen regional, considerado clave en el calendario competitivo del ciclo olímpico. La decisión de otorgar la sede a la República Dominicana respondió —según se destacó— a la confianza depositada en la estructura organizativa de la federación local, así como a las garantías que ofrece el país en materia de instalaciones deportivas, capacidad hotelera y seguridad.
La Copa, en la rama masculina, informó Rivera, se realizará del 27 de abril al 2 de mayo; mientras que la versión femenina será del 25 al 30 de mayo.
Rivera agradeció el respaldo unánime y aseguró que el comité organizador trabajará para cumplir con los más altos estándares internacionales. “Asumimos este compromiso con responsabilidad y entusiasmo. Garantizamos un evento a la altura de las exigencias técnicas y organizativas del balonmano regional”, expresó.
El dirigente explicó que la Copa Caribe no solo definirá plazas para la cita regional de 2026, sino que también servirá como evento de prueba para las instalaciones que albergarán el balonmano durante los Juegos, además de constituir una plataforma de preparación estratégica para las selecciones nacionales masculina y femenina, cuyo principal objetivo competitivo es una destacada actuación en Santo Domingo 2026.
Como parte de la agenda oficial, los presidentes de las federaciones de Centroamérica y el Caribe realizaron un recorrido de supervisión por los escenarios destinados a la competencia y los entrenamientos. Los directivos constataron el ritmo sostenido de los trabajos y valoraron positivamente el avance en la modernización de las infraestructuras, destacando que cumplen con las especificaciones técnicas exigidas por los organismos internacionales.
Con esta designación, la República Dominicana consolida su posicionamiento como anfitriona de eventos deportivos de alto nivel y refuerza su compromiso con el desarrollo y fortalecimiento del balonmano en la región.
