Por Alexander Gómez
A pocos días del arranque del Clásico Mundial de Béisbol, el gerente general de la selección dominicana, Nelson Cruz, ofreció detalles clave sobre la preparación del equipo, la logística y el enfoque con el que República Dominicana encarará el torneo, en el que volverá a presentarse como uno de los principales favoritos.
Cruz explicó que, a diferencia del proceso de 2023, esta vez asumió el rol de gerente a tiempo completo, involucrándose en cada aspecto de la organización, desde la conformación del roster y el cuerpo técnico hasta los viajes, la documentación de los jugadores y la coordinación directa con las Grandes Ligas.
El equipo se reunirá el 28 de febrero en Miami, donde realizará prácticas, sesiones de fotos y entrega de uniformes, antes de viajar a la República Dominicana el 2 de marzo. Un día después, la selección disputará un partido de exhibición en suelo dominicano, un hecho sin precedentes en la historia del Clásico Mundial.
Parte de la preparación incluirá una práctica abierta al público, con cupo limitado y costo accesible, una iniciativa que Cruz calificó como histórica y orientada a fortalecer el vínculo entre el equipo y la fanaticada local.
En el plano interno, el gerente destacó la importancia de la unidad y el liderazgo colectivo. Todos los jugadores se movilizarán juntos, compartirán la misma agenda y cumplirán con un código de vestimenta común durante los viajes. “El mensaje es claro: aquí no hay superestrellas, todos somos uno”, señaló.
Cruz también confirmó que figuras como Juan Soto han tenido un rol activo durante el proceso, colaborando en la comunicación entre jugadores y en aspectos prácticos de la preparación, como la organización de lanzadores para sesiones de bateo.
Tras la eliminación temprana en el Clásico de 2023, el equipo dominicano ajustó su enfoque, con mayor énfasis en la planificación, la disponibilidad de lanzadores para prácticas y una estructura más controlada en la rutina diaria.
Aunque reconoció que la realización de partidos de exhibición en el país no genera ganancias económicas inmediatas, Cruz sostuvo que se trata de una inversión a largo plazo para el béisbol dominicano y para el crecimiento del torneo a nivel internacional.
“Esto va más allá de un juego. Es representar la bandera y hacer las cosas de la manera correcta desde el primer día”, afirmó.
