Diego Estrada Suárez
Ciudad de México, 18 feb (EFE).- En los pasos desnivel de la alcaldía Benito Juárez, en el sur de la Ciudad de México, los comerciantes denunciaron este miércoles que llevan varios meses conviviendo con el «temor» de que las autoridades los desalojen de sus negocios para realizar una remodelación de cara al Mundial de Fútbol de este año, lo que supondría acabar con su «fuente de trabajo».
Los llamados pasos desnivel son pequeños caminos subterráneos que permiten cruzar de lado a lado de grandes avenidas y suelen estar ocupados por pequeños locales comerciales.
Ahora, según denuncian los comerciantes, las autoridades de la capital mexicana quieren que desalojen sus puestos para poder renovar más de diez pasos con la «excusa» del Mundial, circunstancia que ha hecho que se movilicen.
En el estrecho paso número 37, ubicado bajo la transitada Calzada de Tlalpan, Juana Guerra explica a EFE que en su pequeño puesto de dulces y refresco lleva más de 25 años y es su fuente de trabajo: «Aquí he sostenido a mis hijos».
«¿A dónde nos vamos a ir? Ya ahorita, a mi edad, ya nadie nos da trabajo. Ya a mi edad, ¿dónde volver a poner otro negocio? Ya no son las mismas fuerzas que cuando empezamos», se lamenta por su parte José Luis Guerra, quien lleva 35 años vendiendo y arreglando relojes.
Para él sería «muy difícil» subsistir sin su negocio, gracias al cual «sobrevive» y se «mantiene» toda su familia.
Por ello, los comerciantes afectados tratan de unirse contra la «gran mentira» que en su opinión incurren las autoridades al asegurar que los pasos están muy descuidados, algo que niegan tajantemente.
«Vienen a quitarnos lo poco que tenemos»
Ante esta reivindicación, además, responsabilizan a las autoridades por su falta de apoyo, acusándolas de «quitarnos lo poco que tenemos», dijo Elena Botello, dueña de la Floristería Marisol, quien lleva en este paso desnivel más de 40 años.
Ella interpela directamente a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, a quien le recuerda su frase «primero los pobres», algo que a su juicio no está cumpliendo en esta ocasión.
«Se supone que si viene el Mundial es para que saquemos un poco de provecho nosotros, los de más abajo. Dijo la presidenta ‘primero los pobres’, pero la presidenta (…) se viene primero sobre los pobres a quitarnos lo poco que nosotros tenemos», afirma.
Esta vendedora de flores asegura que las autoridades de Ciudad de México «nunca se han interesado» por los pasos desnivel hasta la llegada del torneo deportivo, a la vez que reivindica lo mucho que los comerciantes han cuidado estos caminos subterráneos.
La inquietud por el desalojo es compartida por la clientela que diariamente acude a estos negocios, como es el caso de Verónica Trejo, quien defiende que los comerciantes les aportan una «seguridad» a la ciudadanía que transita por los pasos subterráneos.
Según el representante de muchos de estos locales, Jair Torruco, las autoridades se comprometieron a frenar ese desalojo, si bien precisó que hasta que «no esté firmado» seguirán movilizándose y llamando a la «resistencia».
