
Claudio Rodríguez Otero
JAPON.- Desde que fue nombrado manager de la selección japonesa de béisbol en octubre de 2023, Hirokazu Ibata nunca ha parecido la mejor opción para el cargo y su desempeño hasta ahora en ese rol ha demostrado que esa sospecha no es infundada.
Ibata perdió la final del torneo Premier 12 de 2024 ante Taiwán
Ningún manager es perfecto, por su puesto, ni tampoco puede garantizar la victoria de su equipo, pero lo que sí puede hacer es manejar apropiadamente a sus jugadores y ayudarlos a realizar el mejor trabajo posible sobre el terreno, sin importar cuál sea el resultado final del encuentro.
Si echamos un vistazo rápido a los últimos 4 dirigentes del Equipo Samurai, es fácil notar que existe un patrón claro que define sus respectivos rendimientos. Todos hicieron un buen trabajo, pero dos de ellos respondieron acertadamente en los momentos claves y los otros dos no.
En el primer grupo están Atsunori Inaba, quien llevó a Japón a ganar el torneo Premier 12 en 2019 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021, y Hideki Kuriyama, quien se coronó campeón del Clásico Mundial de Béisbol 2023 con sus dirigidos.
En el otro están Hiroki Kokubo, quien quedó eliminado en las semifinales del torneo Premier 12 de 2015 y el Clásico Mundial 2017, e Ibata, quien perdió la final del torneo Premier 12 de 2024 y ahora se prepara a dirigir el conjunto en el Clásico Mundial 2026.
Inaba no pudo ser más sobrio y acertado en su manejo del equipo. Ganó convincentemente el torneo Premier 12 de 2019 después de perder sólo un juego en la cita y luego ganó invicto la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio, cumpliendo así con las enormes expectativas que se tenían de él.
La final de 2019 fue ante Corea del Sur, el archirrival que ya había eliminado al Equipo Samurai en la semifinal de 2015, por lo que todo el país deseaba que Japón triunfara en esa ocasión y afortunadamente para los fanáticos locales, así fue.
Los surcoreanos tomaron una ventaja de 3-0 en el mismo primer episodio, pero Japón no entró en pánico. Se mantuvo fiel a su juego y para el cierre del segundo episodio ya estaba en ventaja de 4-3 y al final terminó ganando el juego 5-3 y su primer título de la competencia.
En los Juegos Olímpicos de Tokio en 2021, llegó al cierre del noveno inning de su primer juego ante la República Dominicana perdiendo 3-1, pero en ese momento completó un rally de 3 carreras que le permitió dejar sobre el terreno a los visitantes 4-3.
Luego, en la segunda ronda, derrotó en extra innings a los Estados Unidos al ejecutar a la perfección un toque de sacrificio que le permitió remolcar al corredor fantasma que tenía en la segunda base, algo que los visitantes no pudieron lograr.
Inaba le dio a Japón su primera medalla de oro en el béisbol olímpico en 2021
Por si eso fuera poco, volvió a dominar al combinado norteamericano en la final, esta vez por blanqueo, para cumplir así con el objetivo para el cual había sido contratado desde el principio: darle a Japón su primera medalla de oro en el béisbol olímpico.
El trabajo de Kuriyama estuvo limitado específicamente al Clásico Mundial 2023, pero no por eso fue menos memorable. Su preparación fue exhaustiva e incluyó toques diplomáticos que al final generaron el resultado que todos esperaban: el tricampeonato.
El veterano estratega viajó personalmente a los Estados Unidos en agosto de 2022 para reunirse con los japoneses que estaban activos en las Grandes Ligas y convencerlos de participar en el torneo, que es algo que no habían hecho desde la edición 2009.
Gracias a su trabajo, Shohei Otani, Yu Darvish y Lars Nootbar se unieron a la selección nacional y sus aportes fueron claves para que Japón ganara el campeonato, especialmente en la final, en la Nootbar remolcó una carrera y Darvish y Otani lanzaron en relevo.
Por si eso fuera poco, Kuriyama brilló también desde el banquillo, cuando los cambios que realizó y las decisiones que tomó tanto en la semifinal ante México como en la final ante los Estados Unidos pagaron sus dividendos para el Equipo Samurai.
Lamentablemente, eso no fue lo que ocurrió con Kokubo, quien perdió la semifinal del torneo Premier 12 de 2015 ante Corea del Sur luego de no traer a un cerrador a proteger la ventaja que tenía en la apertura del noveno episodio, cuando los visitantes le dieron la vuelta al marcador.
No puede decirse que lo mismo haya ocurrido en la semifinal del Clásico Mundial 2017 ante los Estados Unidos. Después de todo, ese fue un encuentro muy cerrado que se decidió por un par de errores defensivos de los nipones.
Kokubo perdió la semifinal del Clásico 2017 ante los Estados Unidos
No obstante, lo que sí es un hecho es que el Equipo Samurai no contó con ninguno de los japoneses que estaban activos en las Grandes Ligas en ese momento y esa responsabilidad recae sobre el manager, quien no pudo o no se molestó en convencerlos de que participaran en la cita.
Todo esto nos trae al presente y al trabajo que Ibata ha hecho hasta ahora, que se asemeja más a lo que hizo Kokubo en su momento que a los éxitos alcanzados por Inaba y Kuriyama.
Ibata perdió la final del torneo Premier 12 de 2024 simplemente por no saber planificarla. Japón se enfrentó a Taiwán en el último juego de la súper ronda con su pase a la final ya asegurado y en lugar de reservar sus fuerzas para la final, decidió salir con todo en ese último encuentro, que terminó ganando 9-6.
Taiẃan no tenía su puesto a la final asegurado, pero terminó clasificando a la misma por la regla del desempate y pudo abrir la misma con su mejor lanzador, cosa que Japón no tenía a su disposición porque ya lo había utilizado en un juego que no tenía importancia.
El resultado fue que Taiwán blanqueó 4-0 al Equipo Samurai en la final para ganar su primer título de la competencia, mientras que los nipones dejaron escapar un trofeo que han podido ganar si hubiesen sido un poco más astutos.
Todavía no sabemos si Ibata cometerá un error similar en el Clásico Mundial 2026, pero las decisiones que ha tomado hasta ahora, lamentablemente, no invitan al optimismo. Hace poco, por ejemplo, anunció que de los 15 lanzadores que llevará al torneo, aproximadamente la mitad provendrá de la MLB.
Eso suena muy bien en el papel, pero en realidad lo que hace es revelar que él está más pendiente de los nombres que del rendimiento actual de los jugadores que tiene disponibles y esa ha sido siempre una de las claves del éxito de los managers japoneses.
Kuriyama supo convocar al talento necesario para ganar el Clásico 2023
Kuriyama hubiese podido convocar a Masahiro Tanaka, quien tenía experiencia tanto en la Gran Carpa como en el Clásico Mundial, y a Yusei Kikuchi, quien estaba activo en la MLB, para el Clásico 2023, pero no lo hizo. En su lugar, le dio prioridad a los mejores brazos que tenía disponibles en Japón y al final esa decisión fue clave para el éxito de la selección en la cita.
En la final ante los Estados Unidos, por ejemplo, utilizó a 5 lanzadores que estaban activos en la NPB, la mayoría de ellos muy jóvenes, para dominar a la poderosa alineación estadounidense y todos respondieron de una manera brillante.
Ibata, por el contrario, está convocando al veterano Tomoyuki Sugano, quien ya está en la recta final de su carrera, y a Yusei Kikuchi, quien a pesar de tener ya 7 temporadas de experiencia en las mayores no es tan efectivo sobre el montículo como varios de sus compatriotas que están en la NPB.
Estos son los detalles que hacen la diferencia a la hora de ganar un torneo tan importante como el Clásico Mundial. Después de su éxito en 2023, Kuriyama explicó en una entrevista la exhaustiva preparación que realizó para aquella cita y los consejos que escuchó para realizar su trabajo.
Uno de ellos fue, precisamente, darle prioridad a los jugadores que están calientes en este momento y no a los grandes nombres que en algún momento fueron invencibles. Varios de los japoneses que están activos en la MLB merecen estar en el roster del Equipo Samurai para el Clásico Mundial 2026, pero no todos, y una mala decisión en ese frente podría ser fatal para el éxito del equipo en esa cita.













