Claudio Rodríguez Otero
JAPON.-Como casi todo el mundo lo esperaba, Japón debutó exitosamente este fin de semana en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 al sumar 3 victorias consecutivas en el Tokyo Dome que ya le aseguraron su clasificación a cuartos de final como primero del Grupo C.
Japón ganó sus 3 primeros juegos del Clásico 2026
Sin embargo, la situación del llamado Equipo Samurai no es tan prometedora como parece, ya que si bien este es, en el papel, el mejor conjunto que ha ensamblado en su historia, también cuenta con una notable debilidad que no lo afectó en la pasada edición del torneo: el manager Hirokazu Ibata.
Ya advertimos anteriormente en este mismo espacio que el estratega nipón convocó a sus jugadores más por el prestigio de sus carreras que por la forma física que poseen en la actualidad, que es algo a lo que le prestó mucha atención el manager anterior, Hideki Kuriyama.
Como consecuencia de ello, existía el riesgo de que Japón sufriera a nivel defensivo durante esta cita debido a la prioridad que le estaba dando al poder ofensivo en el lineup y eso fue precisamente lo que ocurrió durante los 3 encuentros que disputó este fin de semana.
Para ser justos, la idea de colocar a tantos bateadores de la MLB como fuera posible en el lineup titular pagó sus dividendos, ya que entre Shohei Otani, Seiya Suzuki, Masataka Yoshida, Munetaka Murakami y Kazuma Okamoto el equipo sumó 6 jonrones y 19 empujadas este fin de semana.
No obstante, esa ventaja viene acompañada de un riesgo defensivo que también se hizo evidente en esos 3 compromisos, luego de que Suzuki dejara caer 3 pelotas en el jardín central que hubiesen podido ser atrapadas con facilidad por un jugador mejor preparado para defender esa posición.
Después de sumar 2 cuadrangulares y 5 empujadas este fin de semana, está claro que Suzuki merece ser titular, pero no en el jardín central, una posición en la que posee muy poca experiencia. Lo más lógico sería moverlo al jardín derecho, que es una posición menos exigente.
Ukyo Shuto, que ya ha demostrado su excelencia defensiva cada vez que ha entrado a un desafío como suplente, representa una mejor opción para ocupar el jardín central, al igual que Shota Morishita, que es un bateador más productivo que Shuto y cuenta con muy buenas habilidades defensivas.
En lo que al pitcheo se refiere, ya habíamos advertido que las convocatorias de Yusei Kikuchi y Tomoyuki Sugano constituían un error, ya que los dos fueron incluidos en el roster más por el hecho de que juegan en las Grandes Ligas que por sus habilidades desde la lomita.
Kikuchi no lució bien en el juego ante Corea
Kikuchi ya había lucido mal en los juegos de calentamiento para el torneo y nada cambió cuando le tocó abrir el juego del sábado ante Corea del Sur. Concedió 4 imparables y 3 carreras en el mismo primer episodio y colocó a Japón en una desventaja temprana que ha podido costarle el compromiso.
Si en lugar de Kikuchi el abridor hubiese sido Hiromi Ito, quien viene de ganar el Premio Sawamura al mejor lanzador de la NPB en 2025, es posible que el Equipo Samurai hubiese ganado ese juego 8-2 u 8-3, en lugar de 8-6, que fue el marcador final.
Ito entró al juego a relevar a Kikuchi en el cuarto episodio y si bien concedió un jonrón de 2 carreras, lució mucho más seguro que el primero en los 3 episodios que se mantuvo sobre el montículo. Atsuki Taneichi, quien sustituyó luego a Ito, estuvo incluso mejor, al ponchar a los 3 rivales que enfrentó en un capítulo perfecto de relevo.
Sugano, por su parte, abrió ayer domingo el juego ante Australia y a pesar de sus 36 años lució bastante bien. Permitió 4 imparables sin anotaciones en 4 innings completos y nunca estuvo en peligro de que le hicieran un rally o le anotaran una carrera.
Obviamente, Sugano es mucho mejor lanzador que Kikuchi y ya tiene asegurada su entrada al Salón de la Fama del béisbol japonés, por lo que no resulta una sorpresa que haya tenido una mejor actuación que éste, pero insistimos, habían mejores opciones disponibles en la NPB para cubrir su puesto.
Luego está el caso de Taisei Ota, quien sin duda merecía ser convocado para el torneo, pero no como cerrador, sino como el especialista del octavo episodio, que es el rol que cumplió con tanto éxito en 2025 con los Gigantes de Yomiuri.
Por supuesto, Ota fue por varios años el cerrador titular de Yomiuri y tiene muy buena experiencia en esa posición, pero hubiese sido mejor convocar a la selección a Shinya Matsuyama, quien lideró la Liga Central de la NPB en salvados el año pasado y es, por buena ventaja, el mejor cerrador japonés del momento.
Sin embargo, el manager Ibata decidió no llamarlo y en su lugar convocar a lanzadores como Kikuchi y Sugano que, como ya lo explicamos, están en el equipo más por prestigio que por los resultados que han arrojado recientemente desde el montículo.
A pesar del todo, el pitcheo japonés sigue siendo muy bueno
Con todo esto no queremos decir que el cuerpo de pitcheo japonés sea débil, ni mucho menos. Salvo Kikuchi y Sugano, está repleto de excelentes lanzadores. Lo que nos preocupa es que Ibata no está demostrando que sepa utilizarlo bien.
Yoshinobu Yamamoto, el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial 2025, lanzó muy bien ante Taiwán el viernes y debería repetir como abridor en el juego de cuartos de final que tendrá lugar el sábado en el Loan Depot Park de Miami.
Atsuki Taneichi, el Jugador Más Valioso de la Liga del Pacífico en septiembre de 2025, ha estado más impresionante todavía, luego de retirar en fila a los 6 bateadores que enfrentó en 2 entradas de relevo perfecto, incluyendo 5 por la vía del ponche.
Lo mismo se puede decir de Shoma Fujihira, Koki Kitayama, Ryuhei Sotani Hiroya Miyagi y Chihiro Sumida, quienes lanzaron todos en relevo este fin de semana sin permitir carreras limpias y hasta se anotaron dos de las tres victorias del equipo.
El problema, repetimos, es la manera en que Ibata está utilizando esas herramientas. Como están las cosas, si Japón gana el encuentro de cuartos de final con Yamamoto sobre el montículo, Kikuchi sería, en teoría, el abridor de la semifinal y después de lo que demostró el sábado ante Corea del Sur su nombre no genera demasiada confianza.
Si Ibata tiene la madurez para reconocer que Kikuchi no está en su mejor momento y lo deja a un lado para darle prioridad a Ito, entonces todo estará bien, pero si sigue insistiendo en el primero con la esperanza de que alguna manera mejore, lo más probable es que quede eliminado más temprano de lo necesario.
El propio Miyagi puede dar fe de ello, luego de haber tenido una mala salida en el Clásico pasado. Tan pronto como el manager Kuriyama se dio cuenta de que no estaba en su mejor nivel, dejó de utilizarlo y le dio prioridad a otros lanzadores del conjunto que sí estaban en mejores condiciones.
Lo mismo esperamos que ocurra con los jardineros. Si Ibata se da cuenta del peligro que corre colocando a Suzuki en el centro y finalmente decide moverlo al derecho, entonces todo estará bien, pero si insiste en dejarlo en ese puesto durante los juegos más importantes de la cita, lo más probable es que termine siendo eliminado temprano.
Kondo no ha podido sumar hits hasta ahora en el Clásico 2026
Otros movimientos que debería considerar Ibata son reemplazar a Kensuke Kondo, el jardinero derecho, quien a pesar de ser un extraordinario bateador, va de 12-0 en el torneo y su presencia en el lineup es más un obstáculo que una ayuda.
Lo mismo debería hacer con el receptor Kenya Wakatsuki, quien ayer ante Australia realizó 2 nefastos lanzamientos a las bases para tratar de retirar a un corredor y uno de ellos permitió una carrera en contra de su equipo. Lo mejor sería reemplazarlo con el veterano Yuhei Nakamura, quien no es tan productivo con el bate pero sí es un general detrás del plato.
Ya veremos qué ocurre a partir de los cuartos de final, donde las probabilidades de éxito no serán tan buenas para Japón. Una eliminación temprana se convertiría en el peor fracaso en la historia del Equipo Samurai, que hasta ahora siempre ha logrado llegar a semifinales en todas las ediciones del torneo.
Llegar a semifinales es lo mínimo que esperan los fanáticos japoneses, quienes quedarían más que satisfechos con una segunda participación consecutiva en la final.
