
En la caja de bateo, Juan Soto es uno de los mejores del mundo. Eso lo saben todos.
Y luego está el jardín, donde no lo es.
Ahora bien, si Soto sigue bateando como lo hizo en 2025 durante el resto de su carrera con los Mets, eso sería más que suficiente. Significaría que los Mets tendrían a un bateador digno del Salón de la Fama por más de una década. No necesitaría ser un jardinero defensivo de élite además de eso.
Pero Soto todavía quiere mejorar en ese aspecto de su juego.
Durante una entrevista con la Liga Invernal Dominicana a principios de esta semana, habló sobre lo mucho que está trabajando para mejorar a la defensa de cara a la temporada 2026.
“La defensa va a convertirse en una piedra angular de mi desarrollo en los próximos años”, dijo el dominicano Soto en la entrevista. “La gente piensa que ya no hay nada más que hacer, pero el orgullo de un verdadero pelotero es seguir mostrando algo nuevo, algo diferente, en comparación con los demás”.
La pregunta es, ¿puede lograrlo?

Mejorar significativamente en los jardines a mitad de carrera no es tarea fácil. Pero Soto ya ha demostrado que puede transformar aspectos más débiles de su juego con los Mets, así que tal vez la defensa sea el siguiente.
Soto aún tiene un largo camino por recorrer. En su primera temporada en Queens, estuvo empatado como el peor jardinero defensivo de las Grandes Ligas, según la métrica de outs por encima del promedio de Statcast.
Peores jardineros por outs por encima del promedio en 2025
- 1ro (Empate) Juan Soto: -12
- 1ro (Empate) Nick Castellanos: -12
- 1ro (Empate) Jo Adell: -12
- 4to Ronald Acuña Jr.: -11
- 5to Jasson Domínguez: -10
Causarle a tu equipo más de 10 outs adicionales a la defensa es bastante negativo. Y no hay muchos jardineros que, habiendo caído en ese nivel, hayan logrado recuperarse para convertirse en defensores por encima del promedio.
En la década o más que lleva el rastreo de Statcast, hay muy pocos ejemplos de una transformación defensiva de ese tipo en los jardines. Pero los hay.
El puertorriqueño Eddie Rosario es uno. Después de varias temporadas afectando a su equipo en los jardines, incluyendo un mínimo personal de -15 outs por encima del promedio en 2019, Rosario le dio la vuelta a la historia con los Bravos en 2023, registrando un +3 OAA y terminando como finalista al Guante de Oro en el jardín izquierdo.
Y el cubano Adolis García lo logró el año pasado con los Rangers. Pasó de -12 outs por encima del promedio en 2024 —el segundo peor de las Mayores— a +1 OAA en 2025.

Juan Soto pone out un corredor en home con excelente disparo. Fuente Externa
García, sin embargo, tenía un largo historial como jardinero defensivo destacado antes de tener una temporada atípicamente mala de la nada en 2024 —posiblemente debido a una molestia persistente en la rodilla o a una temporada mentalmente agotadora en la que también tuvo una mala racha con el bate.
Soto, por otro lado, acumula muchas más campañas por debajo del promedio en los jardines. En 2022, por ejemplo, registró -17 outs por encima del promedio, y su total de OAA en su carrera es de -41. No obstante, Soto sí tiene una temporada por encima del promedio, en 2021 con los Nacionales (+1 OAA), además de un par de campañas en las que fue un defensor promedio en la liga: 2019 con los Nacionales y 2024 con los Yankees.
Los Mets aceptarían eso con gusto. Y que Soto regrese al menos a ser un jardinero cercano al promedio parece una meta alcanzable.
Su excompañero, Bryce Harper, siguió un camino similar. Harper solía ser ligeramente inferior al promedio como jardinero en las primeras etapas de su carrera, pero fue realmente deficiente en 2018, su última campaña con Washington, cuando sus -14 OAA lo ubicaron entre los cinco peores de las Mayores.
Pero tras firmar como agente libre con los Filis, Harper trabajó para volver a ser un jardinero más o menos promedio en varias de sus temporadas en Filadelfia. (Y desde entonces se ha convertido en un defensor muy por encima del promedio en la primera base).
Así que es posible lograrlo. Y una mejor defensa en los jardines debería estar más al alcance para Soto, quien tiene solo 27 años, que para un pelotero de más edad que ya haya comenzado a perder alcance.
Esta no es la primera vez que Soto habla de su deseo de mejorar en los jardines. Cuando se presentó a los entrenamientos primaverales con los Mets el año pasado, expresó su esperanza de algún día ganar un Guante de Oro.
Eso, obviamente, no ocurrió. Pero en esa misma entrevista, Soto también habló de mejorar en otro aspecto: correr las bases. Y eso sí ocurrió.
“Tengo que ser mejor corriendo las bases”, dijo antes de su primera campaña con los Mets. ¿Y qué hizo? Salió y lideró la liga con 38 bases robadas, más del triple de su marca personal anterior.
Ese podría ser el mejor indicio de que Soto también podría lograr lo mismo con su defensa.
Ganó un título de robos de base sin hacerse más rápido. Eso significa que mejoró sus despegues y corrió las bases con mayor inteligencia. Tal vez eso sea algo que se pueda trasladar a los jardines: si Soto logra reaccionar mejor a los elevados y aprende a rastrearlos con mayor eficacia, sus métricas defensivas tendrán que mejorar.
Estamos hablando de un jugador que identificó una habilidad específica que debía mejorar, y lo logró con gran éxito de una temporada a otra. Ahora solo le queda aplicar ese mismo enfoque en otra área.
Probablemente Soto no se convierta en el mejor jardinero derecho defensivo de la Liga Nacional, pero sí podría volverse uno más sólido. Ser un poco más completo es realmente todo lo que los Mets pueden pedirle a Soto, quien ya juega a nivel de JMV.
Via: MLB.com










