
Por Alexander Gómez
SANTO DOMINGO. — Mientras los Leones del Escogido celebraban una nueva corona, Junior Lake levantaba el trofeo con la naturalidad de quien ya conoce el camino del campeonato.
No es casualidad: el jardinero derecho acaba de sumar su quinto anillo en Lidom, una cifra reservada para muy pocos.
Con esta conquista, Lake ingresó al grupo de 16 jugadores con cinco títulos en la historia de la liga, y agregó su segundo campeonato con el Escogido, organización con la que ha encontrado un entorno ideal para competir al más alto nivel.
El nuevo logro lo coloca a la par de nombres históricos como Felipe Alou, Garabato Sackey, Emilio Bonifacio y Ronnie Belliard, y lo deja a solo un campeonato de igualar la marca de Raúl Valdez, quien ha ganado Series Finales con cinco equipos distintos.
Para Lake, el secreto va más allá del talento.
“Cada uno de los muchachos es excelente. Aquí se vive una hermandad, no hay envidia ni egos”, dijo el veterano, convencido de que el éxito del Escogido nace de la unión del grupo.
Con la mirada ya puesta en el futuro, Lake dejó claro que el hambre de triunfo no se apaga.
“Van unas cuantas, ya perdí la cuenta, pero el año que viene empezamos desde cero”, afirmó, fiel a la mentalidad que lo ha llevado a escribir su nombre en la historia de Lidom.














