CASA GRANDE, California, 28 de febrero de 1967 (AP). — El manager de los Gigantes de San Francisco, Herman Franks, puso a practicar hoy intensamente a sus jugadores mientras su lanzador estrella, Juan Marichal, continúa tranquilamente devolviendo el contrato y dirigiendo un equipo de softbol en la República Dominicana.
Marichal aspira a ganar 125,000 dólares esta temporada, como el mejor lanzador de las Grandes Ligas, lo que es indiscutible después de la retirada de Sandy Koufax, y se ha informado que los Gigantes le ofrecen 90,000, lo que significa un aumento de 15,000 respecto a la anterior.

“Lo dije a mister Feeney”, dijo ayer Marichal por teléfono, “que si todos los contratos van a ser lo mismo no debo seguir enviándolos”. Marichal se refería a Charles Feeney, manager general de los Gigantes.
Mientras Marichal espera que le paguen lo que cree que merece, otro, Jim Bunning, que se calculó en 80,000 dólares con los Filis de Filadelfia, lo que representa un aumento de 10,000 dólares, será el jugador mejor pagado en la historia de los Filis.
Otro latinoamericano, el fildeador panameño Adolfo Phillips, no se presentó al adiestramiento de los Cachorros de Chicago, en Scottsdale, Arizona, lo que significa que cuando aparezca va a tener una discusión muy seria con el irascible manager del equipo, Leo Durocher, quien dice que “mejor tener una buena excusa para el retraso”.
El dominicano Rico Carty está entre los que no se han presentado en el terreno de práctica de los Bravos de Atlanta, pero los funcionarios del equipo no están preocupados porque saben que tiene una buena excusa: está en Santo Domingo esperando la vista final en el caso relativo a un choque automovilístico en el que resultó ligeramente lesionado en enero. Es esperado este fin de semana.
Así, entre las primeras prácticas y los últimos gestos de rebeldía ante los contratos, va poco a poco creándose la atmósfera anual acostumbrada de la pretemporada de las ligas mayores.
