Connect with us

Momento de Gloria

El origen histórico del ADN ganador de las Águilas Cibaeñas

Los triunfos de hoy tienen raíz cubana.

Santo Domingo, RD (Nelson de la Rosa/Prensa CBPC). – El éxito que hoy exhiben las Águilas Cibaeñas en la temporada 2025-26, bajo la dirección del colombiano Luis “Pipe” Urueta, así como su imponente palmarés de 22 campeonatos de Lidom y 6 títulos de la Serie del Caribe, no es producto del azar ni de una sola generación.

Detrás de esa tradición ganadora existe un antecedente claro y determinante: la influencia de los dirigentes cubanos en los años fundacionales del béisbol profesional dominicano, y particularmente en el nacimiento competitivo de la franquicia cibaeña.

Las victorias actuales del conjunto aguilucho se sostienen sobre una cultura organizacional que comenzó a forjarse desde los primeros pasos de la liga. Ese punto de partida se ubica en 1952, cuando el cubano Rodolfo Fernández condujo a las Águilas Cibaeñas al primer campeonato de su historia, apenas en el segundo torneo profesional celebrado en la República Dominicana.

Fernández no solo entregó un título. Implantó una manera de entender el juego: disciplina táctica, énfasis en el pitcheo, orden defensivo y respeto por los fundamentos. Elementos que, más de siete décadas después, siguen siendo parte esencial del béisbol que identifica a las Águilas, incluso en el competitivo escenario actual de la temporada 2025-26.

Reconocido como uno de los grandes lanzadores cubanos de todos los tiempos, Rodolfo Fernández supo trasladar su vasto conocimiento al banquillo. Para conquistar aquel campeonato histórico se apoyó en un equipo estructurado y comprometido, con nombres como Guillermo Vento, Luis Villoda, Fernando Bueno, Julito Martínez, Elías Frias, Daniel Rodríguez, Guillermo Estrella, Tiant Tineo, Alejandro Crespo y Bicho Pedroso, además de un sólido cuerpo de lanzadores encabezado por él mismo.

Ese campeonato inicial marcó el inicio de una cadena de éxitos que con el paso del tiempo se transformó en hegemonía. No es casualidad que las Águilas, desde entonces, se convirtieran en protagonistas constantes del béisbol dominicano y, más adelante, en una potencia regional en la Serie del Caribe.

La temporada siguiente, en 1953, Fernández volvió a presentar un equipo competitivo, reforzado con figuras como Agapito Mayor, Silvio García, Chiquitín Cabrera y Pedro “Perucho” Cepeda. Aunque el título quedó en manos del Licey, el dato histórico es revelador: ese campeonato fue ganado por otro cubano, Óscar Rodríguez, confirmando el dominio de los técnicos isleños en la etapa inicial del torneo.

De hecho, entre 1952 y 1954, los campeonatos de la Lidom quedaron en manos de dirigentes cubanos: Rodolfo Fernández con las Águilas (1952), Óscar Rodríguez con el Licey (1953) y Ramón Bragaña con las Estrellas Orientales (1954). Esa trilogía de títulos no solo definió campeones, sino que moldeó la estructura competitiva del béisbol dominicano moderno.

Hoy, cuando las Águilas Cibaeñas continúan sumando triunfos en la temporada 2025-26 y exhiben uno de los palmarés más respetados del Caribe, resulta evidente que ese éxito tiene raíces profundas.

La mentalidad ganadora, la exigencia histórica y el respeto por el juego bien ejecutado encuentran su origen en aquellos primeros dirigentes cubanos que ayudaron a construir los cimientos del béisbol profesional en la República Dominicana.

Así, cada victoria actual de las Águilas, tanto en la Lidom como en la Serie del Caribe, puede leerse como la continuidad de una historia que comenzó hace más de 70 años, cuando un cubano llamado Rodolfo Fernández sembró la semilla de una dinastía que aún sigue dando frutos.

Click to comment
Cemento PANAM

Boletín

Recibe nuestro boletín en tu bandeja de entrada.

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para más información.

Trending

Opinión

More in Momento de Gloria