Carlos Meneses
Santos (Brasil), 26 feb (EFE).- «Quiero mostrar que Pelé fuera del campo era mejor que dentro del campo». Con esa determinación el agente de toda la vida de ‘O Rei’, José Fornos Rodrigues, más conocido como Pepito, destapa en un libro el lado más íntimo y personal del eterno 10 de Brasil.
«Pelé, O legado desconhecido» (Pelé, el legado desconocido) es el título de la obra escrita desde la ‘saudade’ por el que fue la mano derecha y amigo durante más de medio siglo del delantero del Santos, fallecido el 29 de diciembre de 2022 a causa de un cáncer.

«Tenemos muchas historias para contar», afirma Pepito en Santos, donde este jueves lanzará el libro, que escribió ante la insistencia de su familia.
Pepito, de 82 años, conversa con la Agencia EFE en un lugar cargado de historia: las oficinas donde ambos trabajaron durante años, en el quinto piso de un edificio antiguo del centro de esta ciudad paulista, famosa por su puerto y su ciudadano más ilustre.
Sentado en el antiguo despacho de Edson Arantes do Nascimento, hoy sede de una empresa de comercio exterior, recuerda que se conocieron en 1962, en una fiesta de amigos en común. Pepito era integrante de un grupo de música y Pelé ya era Pelé.
La relación se estrechó cuando Pepito comenzó a trabajar para la aerolínea Varig, que, gracias a su mediación, pasó a encargarse de la logística de los viajes del Santos.
«Pelé, por ser Pelé, no podía salir del hotel. Ahí me decía: ‘Pepito, hazme esto, hazme lo otro’. Llegaba a Brasil y me llamaba para ir con él a los sitios. Y nos hicimos muy próximos, muy amigos», relata.
Unos años después lo invitó formalmente a trabajar con él como su agente y se convirtió en su hombre de confianza, el que, como dice, «le decía lo que necesitaba oír y no lo que le gustaba oír».
«Pelé», el personaje de Edson
Pepito es uno de los pocos que conoce a Edson, porque Pelé «era un actor que interpretaba» a un personaje, al ídolo de masas, que acostumbraba a hablar de sí mismo en tercera persona, como si fuera otro.
«Cuando se apagaba la cámara, volvía a ser Edson», comenta.
Un joven «humilde», de «interior», «muy simple» que siendo todo un bicampeón mundial iba en tranvía a entrenar y que nunca quiso guardaespaldas porque decía que ya tenía dos: «Dios delante y Jesús detrás».
Del para muchos considerado mejor futbolista de la historia también destaca su terquedad, como cuando se puso a criar cerdos en una hacienda y tuvo pérdidas «monstruosas».
«Voy a decirlo en español. Pelé es el mayor terco del mundo».
Pero también recuerda lo mucho que le afectaba ver la pobreza en las calles, lo mucho que le gustaba hablar de música y fútbol, o lo bien que se llevaba en la intimidad con Diego Maradona. Paradójicamente, a Pepito ni le gustaba ni le interesaba el deporte rey.

Pelé y su forma de combatir el racismo
Uno de los aspectos más polémicos que también aborda el libro es el racismo. A Pelé, que lo sufrió en sus carnes, siempre se le afeó que no tuviera una actitud más combativa con el racismo, como hoy tiene, por ejemplo, la estrella del Real Madrid Vinícius Júnior.
Pero para Pepito, el 10 combatía el racismo con «la excelencia».
«Pelé siempre se enfadaba cuando un jugador reaccionaba cuando lo insultaban en el campo. Él decía: ‘Estos jugadores son unos estúpidos, forma parte de la provocación'».
«Cuando Pelé jugaba en Argentina le gritaban ‘monito de Brasil’ y él no decía nada. Era parte del juego, solo buscaban sacarle del partido», añade.
Y es que ‘O Rei’ tenía cuatro temas que nunca quiso tocar públicamente, ni lucrarse con ellos: «Política, religión, alcohol y tabaco».
Pepito estuvo al lado de Pelé hasta el final de su vida, que se apagó como consecuencia de un fallo multiorgánico causado por un cáncer de colon diagnosticado en 2021.
«Sufrió mucho, sufrió en silencio». Sus problemas de movilidad le generaron, además, mucha frustración.
«Imagina, un tipo que saltaba diez metros de altura y que ni siquiera podía levantarse con tranquilidad para ir al baño. Eso lo dejaba muy afectado».
La muerte, en 2020, de su hermano más joven, ‘Zoca’, fue el peor golpe.
Su legado, sin embargo, está más vivo que nunca. La marca Pelé ahora está en manos de la empresa de Neymar, después de años en poder de un fondo de inversiones estadounidense.
«Estoy seguro de que el grupo de Neymar sabrá explotar la marca y que volverá a dar resultados», afirma.
