Por Boris Luis Cabrera Acosta
Caracas, 7 feb (Prensa Latina) El Estadio Monumental Simón Bolívar alzará su voz hoy sábado para presenciar el choque de invictos entre los colombianos Caimanes de Barranquilla y Águilas Metropolitanas de Panamá, dos banderas aún sin mancha en la Serie de las Américas.
Los Caimanes, que gozaron ayer de jornada de asueto, llegan con la moral intacta tras imponerse en el día inaugural, mientras las Águilas, campeones de la primera edición, exhiben un perfecto 2-0 y avanzan como una nave blindada.
Los panameños vienen de vapulear 7-1 a los Cañones de Curazao en el Estadio Jorge Luis García Carneiro de La Guaira, apoyados en un pitcheo imperial. Darío Agrazal caminó seis entradas y dos tercios sin permitir carreras, aceptó cuatro hits y ponchó a seis, antes de ceder el testigo a Heitor Toikar, quien aseguró el salvamento.
La ofensiva despertó en la sexta entrada con sencillo impulsador de Carlos Quiroz y sentenció en el séptimo con un racimo de cinco, coronado por un doblete de David Rodríguez que limpió las almohadillas.
Más temprano, en ese mismo escenario, Curazao (0-2) buscará su primer aliento frente a Leones de León de Nicaragua (1-1), a las 16.30, en un duelo donde los caribeños necesitan romper el hechizo de la derrota.
La jornada se cerrará en el Monumental, a las 19.30, con el choque entre Cuba (0-1) y los anfitriones Navegantes de Magallanes (1-1), dos históricos que aún afinan su brújula en el torneo.
Ayer, los Leones de León dejaron tendidos a los cubanos con pizarra de 5-4 gracias a un roletazo de Sabriel Polanco en el noveno episodio, que empujó la carrera de la victoria.
Nicaragua remontó un partido de vaivenes, donde Cuba había tomado ventaja con jonrón de Yasiel González y luego igualado con vuelacercas de Yoelquis Guibert, antes del golpe final centroamericano.
Por su parte, Magallanes celebró su primer triunfo al derrotar 7-2 al Club Daom de Argentina. Los Navegantes aprovecharon el descontrol del abridor Jaferson López para fabricar cuatro carreras tempranas y sellaron el éxito con triple impulsador de Hernán Pérez en el octavo. Adrian Almeida brilló desde la lomita con cinco entradas inmaculadas y seis ponches.
Así, Caracas amanece hoy como un coliseo en ebullición: invictos que chocan, urgidos que resisten y un torneo que, entrada a entrada, empieza a escribir su propia épica.
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