Por Alexander Gómez
El prospecto derecho de los Yankees, Carlos Legrange (Gigantes), vivió uno de los momentos más llamativos del campamento primaveral al lanzar frente a una multitud que incluía a Aaron Judge, sin mostrar nervios ni perder el enfoque.
“Fue muy bueno, un momento muy bueno para mí”, dijo Legrande tras su presentación.
A pesar de su juventud, el lanzador aseguró que la presencia de fanáticos y figuras establecidas no afecta su concentración.
“Cuando estoy en el montículo, mi foco está en mirar y ejecutar mis pitcheos”, explicó. “Los fanáticos no me importan. Lo que esté fuera, no me importa”.
Legrange también dejó claro que la velocidad no es novedad en su repertorio. Durante la sesión, volvió a rozar los tres dígitos en el radar, algo que considera parte normal de su juego.
“El año pasado lancé a 103.1 millas por hora”, afirmó. “Eso fue normal para mí. Fue solo un lanzamiento casual”.
El derecho describió la satisfacción que siente cuando sus envíos producen resultados inmediatos.
“Es muy bueno, porque cuando tienes resultados, te sientes muy feliz”, señaló.
Fuera del montículo, Legrange mostró una personalidad relajada y carismática, incluso bromeando sobre su vestimenta especial para el Media Day, una señal de confianza que acompaña a su potente brazo.
Con rectas explosivas, enfoque claro y una madurez poco común para su edad, Carlos Legrange continúa llamando la atención en el campamento de los Yankees, consolidándose como uno de los brazos jóvenes más intrigantes dentro de la organización.
