Por Alexander Gómez
Austin Wells no duda cuando habla de la República Dominicana. Aunque nació y se formó en Estados Unidos, sus raíces, su historia familiar y su conexión con el béisbol lo llevaron a tomar una de las decisiones más importantes de su carrera: vestir el uniforme dominicano en el Clásico Mundial de Béisbol.
“Siempre he jugado béisbol y siempre quise hacerlo. Eso fue lo que vi en casa”, cuenta Wells Fernández, recordando la influencia directa de su padre, quien también jugó el deporte y lo acompañó desde pequeño en ese camino.
Pero hay una figura que marcó aún más su identidad: su abuelo, un apasionado del béisbol y gran soñador de verlo algún día representando al país caribeño.
“Él amaba el béisbol. Siempre iba a vernos jugar a mi hermano y a mí. Pasábamos mucho tiempo hablando de deportes y viendo juegos juntos”, recuerda con emoción.
Su abuelo falleció cuando Wells tenía apenas 15 años, pero la idea de jugar por la República Dominicana siempre estuvo presente en la familia.
Esa conversación finalmente tomó forma años después, con llamadas, dudas y reflexiones profundas. Wells admite que la decisión no fue inmediata, especialmente tras convertirse en padre recientemente.
“Tuvimos el bebé en noviembre y sentí que era el momento correcto. Pensé mucho esa noche y supe que quería jugar para el equipo”, explica Austin a Yancen Pujols en su canal de youtube.
El proyecto también lo convenció por las personas al frente.
“Tener a Nelson Cruz y a Albert Pujols como líderes es algo muy especial. Son figuras increíbles, representan al país con mucho orgullo y eso emociona”, señala el receptor, quien sabe que compartirá clubhouse con una constelación de estrellas.
“Es un equipo increíble. Todos son All-Stars. He jugado con algunos y contra otros, y ahora estar en el mismo lado es algo que me entusiasma mucho. Sabemos que la competencia es fuerte —Estados Unidos, Japón, Venezuela— pero creo que tenemos una gran oportunidad de llegar lejos”, afirma con convicción.
Más allá del terreno, Wells también abraza la cultura dominicana. Música, baile y alegría no le son ajenos. “La cultura es increíble.
Todo gira alrededor de la música, el baile y la energía. Me encanta eso y estoy seguro de que lo voy a disfrutar con el equipo”, dice entre risas.
Y aunque su español todavía está en proceso, hay algo que tiene claro cuando se trata de integrarse: la comida. “Me gustan las empanadas, los tostones, arroz con pollo, mangú… y claro, aguacate”, enumera con orgullo.
Austin Wells Fernández está listo. No solo para competir, sino para honrar una historia familiar, una bandera y una oportunidad que, para él, va mucho más allá del béisbol.
