Por Danny García
Nueva York ha tenido grandes jugadores en su historia y, particularmente, ha contado con segunda bases de mucha calidad. Sin embargo, desde la salida de Robinson Canó, los Yankees no han encontrado otro jugador en esa posición que haya logrado acercarse de manera consistente a lo que el dominicano produjo durante sus años en el Bronx.
Canó vistió el uniforme de los Yankees entre 2005 y 2013, convirtiéndose en uno de los segunda bases ofensivamente más productivos de su generación. Durante esas nueve temporadas disputó 1,374 partidos, conectó 1,649 hits, 375 dobles, 204 jonrones y remolcó 822 carreras, además de registrar un extraordinario promedio de .309 y OPS de .860.
Su producción también se refleja en su 44.4 de WAR, una cifra que demuestra que su aporte no se limitó exclusivamente al bateo.
Después de Canó
Los Yankees han probado diferentes alternativas en la segunda base después de su partida. Entre los nombres más destacados aparecen Starlin Castro, Gleyber Torres, DJ LeMahieu y, más recientemente, Jazz Chisholm Jr.
DJ LeMahieu
LeMahieu probablemente sea el que más se ha acercado a Canó en cuanto a calidad ofensiva y consistencia.
Con los Yankees acumuló 827 hits, 79 jonrones y 338 carreras impulsadas, con promedio de .277 y OPS de .783.
Además, LeMahieu ganó un título de bateo y durante sus mejores años fue uno de los bateadores más difíciles de enfrentar en las Grandes Ligas.
Sin embargo, cuando se comparan sus números acumulados con los de Canó, la diferencia sigue siendo considerable.
Gleyber Torres
Gleyber Torres también tuvo una etapa productiva en Nueva York.
Con los Yankees conectó 913 hits, 138 jonrones y produjo 451 carreras, con promedio de .265 y OPS de .774.
Torres tuvo temporadas de mucho poder y fue una pieza importante de la ofensiva de los Yankees, pero nunca consiguió mantener durante un período prolongado el nivel de promedio y OPS que Canó mostró en Nueva York.
Starlin Castro
Castro permaneció dos temporadas con los Yankees y acumuló 289 hits, 37 jonrones y 133 carreras impulsadas, con promedio de .283 y OPS de .732.
Fue un jugador sólido, pero su paso por Nueva York no alcanzó la dimensión que tuvo Canó.
Jazz Chisholm Jr.
El caso de Jazz Chisholm Jr. todavía está en desarrollo. En la temporada 2026 que estamos comparando registra 109 hits, 19 jonrones, 55 carreras impulsadas y 41 bases robadas, con promedio de .231 y OPS de .711.
Su velocidad y capacidad para cambiar un partido lo convierten en un jugador muy atractivo, pero todavía necesita más temporadas de producción con los Yankees para poder entrar siquiera en la misma conversación histórica con Canó.
La diferencia está en la consistencia
Aquí está probablemente el punto más importante.
No se trata solamente de comparar quién conectó más jonrones en una temporada o quién tuvo un mejor momento.
Canó produjo durante nueve temporadas con los Yankees.
Su combinación de promedio, poder, producción de carreras y consistencia hizo que se convirtiera en una referencia difícil de reemplazar.
Un promedio de .309, acompañado de 204 jonrones, 822 carreras impulsadas y 1,649 hits, demuestra que Canó no fue simplemente un buen segunda base ofensivo.
Fue un bateador de élite.
¿Alguien lo ha superado?
Con los jugadores analizados, la respuesta es no.
Ni Gleyber Torres, ni DJ LeMahieu, ni Starlin Castro ni Jazz Chisholm Jr. han superado la producción ofensiva que Canó tuvo con los Yankees.
De hecho, LeMahieu es probablemente el que más se acerca en términos de calidad ofensiva, mientras que Gleyber tuvo una importante producción de poder. Pero ninguno consiguió combinar durante su permanencia en Nueva York el promedio, poder y producción acumulada que presentó Canó.
Y esto hace que una pregunta siga vigente:
¿Cuándo encontrarán los Yankees a su próximo Robinson Canó?
Desde que el dominicano dejó el Bronx después de la temporada 2013, los Yankees han tenido varios jugadores en la segunda base, pero ninguno ha conseguido ocupar ese lugar desde el punto de vista ofensivo.
Robinson Canó dejó una vara muy alta.
Más de una década después, los Yankees todavía siguen buscando al segunda base que pueda hacer olvidar, o al menos acercarse, a aquel bateador zurdo que durante nueve temporadas convirtió la segunda base en una de las posiciones más productivas de la alineación neoyorquina.
Canó no solamente fue reemplazado en la segunda base. Hasta ahora, tampoco ha sido reemplazado en producción.


