“Mi brazo se siente bien, mi cuerpo se siente bien, estoy al 100% mentalmente”, dijo. Tuve todo el descanso que necesité. Estoy listo para volver y competir”.

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Ubaldo Jiménez

 

SCOTTSDALE, Arizona, EEUU. — Ubaldo Jiménez hilvanó la mejor racha de tres temporadas de un pitcher en la historia de los Rockies de Colorado. Una década después, el derecho trabaja en repetirlo.

El dominicano, que ganó 46 juegos con Colorado entre 2008 y 2010, está de regreso en el campamento de los Rockies con un contrato de ligas menores y espera pelear por un lugar en la rotación de la que una vez fue el referente.

“Mi brazo se siente bien, mi cuerpo se siente bien, estoy al 100% mentalmente”, dijo. Tuve todo el descanso que necesité. Estoy listo para volver y competir”.

El lanzador de 36 años rema contra la corriente. No ha lanzado en Grandes Ligas desde que terminó su contrato de cuatro años y 50 millones de dólares con Baltimore en 2018.

Pero armado con una recta que dice alcanzó las 90-95 millas por hora (145 kilómetros por hora) en ocho actuaciones con los Tigres del Licey de la liga de invierno de la República Dominicana, está entusiasmado por el reto.

“Estoy disfrutando el momento”, dijo Jiménez. “Cada vez que me den la bola intentaré hacer lo mismo de antes, competir y ponchar”.

Jiménez tiene foja de 114-117 en 12 años en las Grandes Ligas, incluyendo su paso con Cleveland y Baltimore. Ganó 12, 15 y 19 juegos en sus mejores años entre 2008 y 2010, cuando fue abridor en 100 ocasiones y promedió 195 ponches y 213 entradas con Colorado. Su WAR de 18.9 es el más alto en la historia de la franquicia para lanzadores, de acuerdo con el sitio baseball-reference.com.

Incluso el lanzar en Coors Field, un estadio adverso para los pitchers, no lo detiene. Jiménez tiene foja de 40-19 con una efectividad de 3,67 en 67 juegos en el parque.

“Es un lugar difícil para lanzar”, dijo Jiménez. “No tienes la misma sensación de control en la bola, pero necesitas encontrar la forma de hacerlo funcionar. Ese es un reto, pero a veces esos desafíos son buenos por que sale lo mejor de uno”.

Hay que considerar al 2020 como otro reto. Jiménez dijo que le ofrecieron otro contrato de Grandes Ligas en 2018 pero decidió pasar tiempo con su esposa durante un embarazo de alto riesgo que resultó en el nacimiento de su segunda hija.

Los ofrecimientos de ligas menores llegaron la primavera pasada pero no era el momento indicado.

“Mi mecánica no estaba bien”, comentó. “Es por eso que comencé a entrenar con los Rockies, para tener todo de regreso”.

Jiménez comenzó a trabajar con Edison Lora, su primer coach de picheo en la República Dominicana, y alcanzó una foja de 1-4 con una efectividad de 3.03 con el Licey este invierno. Recetó 27 ponches en 29 2/3 entradas.

El manager de Colorado Bud Black tuvo un pequeño papel en la historia de Jiménez con los Rockies. Jiménez abrió ante los Padres de San Diego de Black el 30 de julio del 2011, el mismo día que fue cambiado a Cleveland. Lanzó una entrada antes de que el cambio fuera finalizado y lo removieron.

Los Rockies, con al menos una plaza abierta en su rotación abridora, le abrieron las puertas.

“Quizás no tiene el mismo nivel de hacer 10 años, pero quiere intentarlo. Otros a su edad sufrieron un declive y resurgieron”, dijo Black, poniendo como ejemplo a Rich Hill.

Jiménez recibió otras ofertas este invierno, pero sólo estaba interesado en un destino.

“Me dieron la oportunidad de vivir mi sueño, y ese era convertirme en un pitcher de Grandes Ligas”, dijo Jiménez. “Estoy feliz por volver”.

Vía: MLB