Sus expectativas como jugador del Licey, es dar lo mejor de sí en cada turno al bate, en cada fildeo que realiza en el jardín central y dar lo mejor para sus compañeros y la fanaticada.

Nick-Heath

Por Jafreisy Alcántara y Rosmely Mejía

SANTO DOMINGO.- Un juego de la liga invernal dominicana es como su fuera uno de playoff en los circuitos Menores de los Estados Unidos, ya que aquí cada resultado es muy importante y la fanaticada lo vive de manera diferentes.

La consideración la hace el jardinero importado de los Tigres del Licey Nick Heath, quien comprende lo importante que es cada partido para el conjunto y que la fanaticada es muy emocionante, aunque amable.

Expresó que sus expectativas como jugador del Licey, es dar lo mejor de sí en cada turno al bate, en cada fildeo que realiza en el jardín central y dar lo mejor para sus compañeros y la fanaticada.

El jugador de la organización Reales de Kansas City, quien se estafó 60 bases entre Doble A y Triple A en el verano pasado, dijo no sentirse bien con su rendimiento en esta faceta, porque en 21 partidos solo se ha podido estafar cinco almohadillas.

Dijo que lo anterior se debe, a que está muy consciente de la importancia que resulta para el conjunto cada vctoria y no quiere perjudicarle.

“En Estados Unidos yo estaba corriendo todo el tiempo, porque sabía que iba llegar, pero aquí hay que saber el momento exacto para intentar robarse la base, porque la mayoría de los juegos son muy cerrados y no quisiera afectar al equipo en el marcador”, aseguro el veloz estadounidense, de 25 años.

Heath aseguró que no tiene fecha límite en su permanencia con los Tigres y señaló que vino a la LiDom en busca de mejorar su contacto con la pelota, conocer más pitcheos  y que intenta dar su apoyo al máximo al equipo.

Aseguró que ama a la fanaticada dominicana por las emociones que brindan al juego y por su amabilidad, además de gustarle la culinaria, como el mofongo, el chicharrón y los plátanos fritos, pero con cátchup.