El que sí debió aceptar el ofrecimiento de los St. Louis Cardinals fue Ozuna, quien ha tomado malas decisiones anteriores, aconsejado por su representante, el poderoso Scott Boras.

i-457Con St. Louis, en 2018 y 2019, Marcell Ozuna ha sido un buen bateador, por encima del promedio, pero no ha podido llegar a las cifras que logró en su estancia en Miami. Getty Images
Jorge Morejón

El lanzador derecho Jake Odorizzi y el primera base cubano Jose Abreu fueron los únicos que aceptaron la oferta calificada de sus equipos, los Minnesota Twins y los Chicago White Sox, respectivamente.

Smith, un relevistStrasburg y Zack Wheeler dijeron que no y se fueron a probar el mercado.

Smith un relevista  de 30 años y quien se veía como el menos encumbrado dentro de ese grupo, ya aseguró un nuevo pacto con los Atlanta Braves por tres campañas y 40 millones, con una opción además para el 2023.

Así, desde que surgió la oferta calificada, 90 peloteros la han recibido y solamente ocho la han aceptado, incluidos Odorizzi y Abreu.

Del cubano ya habíamos hablado. Aceptó quedarse en Chicago una temporada más por 17.8 millones de dólares, pero tendrá 33 años cuando vuelva a probar el mercado, ya sin opción de recibir una nueva oferta calificada.

El tiempo conspira en su contra y basta con que tenga un pobre rendimiento o la salud no lo acompañe, para que se convierta en una odisea su intento de encontrar empleo más allá del 2020.

El que sí debió aceptar el ofrecimiento de los St. Louis Cardinals fue Ozuna, quien ha tomado malas decisiones anteriores, aconsejado por su representante, el poderoso Scott Boras.

Primero, rechazó una oferta que le hicieran los Miami Marlins en el 2014 para una extensión contractual de unos 40 millones, que habría retrasado un año su llegada a la agencia libre.

La cifra habría sido casi el doble de los 26 millones que ha ganado hasta ahora en su carrera. Matemática simple.

Pero Boras lo convenció a él y al difunto José Fernández de que ambos podrían conseguir pactos de tres dígitos de millones cuando llegaran a la agencia libre.

José nunca llegó y el panorama de Ozuna no luce tan prometedor como entonces.

Y desde que fue canjeado a los Cardenales, nunca más ha tenido los números que logró en el último año que estuvo en Miami, con average de .312, 37 jonrones y 124 carreras impulsadas, con un OPS de .924.

Con St. Louis, en 2018 y 2019, ha sido un buen bateador, por encima del promedio, pero hasta ahí. Nunca más 30 bambinazos, nunca más siquiera 90 remolques. Ni hablar de average sobre .300 o de OPS superior a 800.

Si Ozuna hubiera aceptado la oferta, tendría la oportunidad de realizar una mejor preparación en el invierno para tratar de tener su temporada-carrera, como hacen muchos peloteros ante la inminencia de la agencia libre.

Pero con sus números actuales, le será imposible conseguir aquel contrato que le prometió Boras.

Posiblemente lo que logre no diferirá mucho de aquel que le ofrecieron los Marlins cuando apenas despuntaba en su segunda temporada.

Vía: ESPN